ORGANIZACIÓN DE LA VIDA BIODIVERSIDAD
CLASIFICACION DE LOS SERES VIVOS
¿QUÉ ES LA VIDA ?
Es muy
fácil afirmar que un ser humano, un roble y un saltamontes son seres vivos,
mientras que las rocas no lo son. Sin embargo,
hasta la fecha sigue siendo muy difícil hacer una definición formal de lo que
es la vida. Probablemente lo mejor que podemos hacer
para definir la vida sea construir una nómina de las características que
los seres vivos tienen en común. Al hacerlo descubrimos
que las características distintivas de casi todos los seres vivos respecto de los no
vivos incluyen:
1. Organización específica
La teoría celular, uno
de los conceptos fundamentales de la biología, establece que todos los seres
vivos están compuestos por unidades básicas llamadas células y por productos
celulares, que resultan de la propia actividad celular. Aunque los
organismos varían en gran medida en tamaño y apariencia, todos (excepto los
virus [1]*) están formados por
unidades básicas llamadas células. La
célula es la parte más simple de la materia viva capaz de realizar todas las
actividades necesarias para la vida.
Algunos de los organismos más simples, como las bacterias, son unicelulares; es decir, constan de una
sola célula. Por el contrario, el cuerpo de un hombre o un roble están formados
por miles de millones de células; en estos organismos pluricelulares complejos, los procesos del organismo entero
dependen del funcionamiento coordinado de las células que lo constituyen.
Por el hecho de estar constituidos por una única célula, en los
organismos unicelulares la única célula debe realizar todas las funciones (es
polifuncional). En los organismos pluricelulares, a medida que la complejidad
aumenta las células se diferencian unas de otras, adquiriendo funciones
específicas, como ocurre en los humanos con las células epidérmicas,
musculares, nerviosas, etc.
2. Metabolismo
En todos los seres vivos ocurren reacciones químicas esenciales para la nutrición, el crecimiento y la
reparación de las células, así como para la conversión de la energía
en formas utilizables (transducción). La suma de todas estas actividades
químicas del organismo recibe el nombre de metabolismo.
Las reacciones metabólicas ocurren de manera continua en todo ser vivo; en el momento en que se suspenden se
considera que el organismo ha muerto.
Cada célula específica del organismo toma en forma continua nuevas
sustancias que modifica químicamente de diversas maneras, para integrar con
ellas nuevos componentes celulares. Algunos nutrientes se usan como
"combustible" en la respiración celular, proceso durante el cual una
parte de la energía almacenada en ellos es tomada por la célula para su propio
uso. Esta energía es necesaria en la síntesis y en otras actividades celulares.
En la mayoría de los organismos la respiración celular también requiere
oxígeno, que es proporcionado por el proceso de intercambio de gases. Los
desperdicios celulares como el dióxido de carbono y el agua deben eliminarse
del organismo. Cada reacción química está regulada por una enzima específica,
es decir, un catalizador químico. La vida en la Tierra implica un incesante
flujo de energía dentro de la célula, entre células, y de un organismo a otro.
3. Homeostasis (del griego homo =
parecido, estasis = fijar)
En todos los organismos, los
diversos procesos metabólicos deben ser cuidadosamente y constantemente
regulados para mantener un estado de equilibrio. Cuando ya se sintetizó una
cantidad suficiente de un componente celular, es necesario reducir su
producción o suspenderla por completo. Cuando declina la cantidad de energía
disponible en una célula es necesario que entren en funcionamiento los procesos
adecuados para poner a disposición de la célula nueva energía. Estos mecanismos
autorregulados de control son notablemente sensibles y eficientes. La tendencia de los organismos a mantener
un medio interno constante se denomina homeostasis,
y los mecanismos que realizan esa tarea se llaman mecanismos homeostáticos.
La regulación de la temperatura corporal en el ser humano
(homeotermia) es un ejemplo de la operación de tales mecanismos. Cuando la
temperatura del cuerpo se eleva por arriba de su nivel normal de 36,5-37°C , ese aumento en la
temperatura de la sangre es detectada por células especializadas del hipotálamo
que funcionan como un termostato. Dichas células envían impulsos nerviosos
hacia las glándulas sudoríparas e incrementan la secreción de sudor. La
evaporación del sudor que humedece la superficie del cuerpo reduce la
temperatura corporal. Otros impulsos nerviosos provocan la dilatación de los
capilares sanguíneos de la piel, haciendo que ésta se sonroje. El aumento del
flujo sanguíneo en la piel lleva más calor hasta la superficie corporal para
que desde ahí se disipe por radiación. Cuando la temperatura del cuerpo
desciende por debajo de su nivel normal, el sensor del cerebro inicia una serie
de impulsos que constriñen los vasos sanguíneos de la piel, reduciendo así la
pérdida de calor a través de la superficie. Si la temperatura corporal
desciende aún más, el cerebro empieza a enviar impulsos nerviosos hasta los
músculos, estimulando las rápidas contracciones musculares conocidas como escalofríos, un proceso que tiene como
resultado la generación de calor.
4. Movimiento
El movimiento, aunque no
necesariamente la locomoción (el desplazamiento de un lugar a otro) es una
característica de los seres vivos. El movimiento de casi todos los animales es
muy obvio: se agitan, reptan, nadan, corren o vuelan. Los movimientos de las
plantas son mucho más lentos y menos obvios, pero no por ello dejan de ser un
hecho. El movimiento de flujo de material vivo en el interior de las células de
las hojas de las plantas se conoce como ciclosis.
La locomoción
puede ser el resultado de la contracción de los músculos (en los organismos
pluricelulares complejos), de la actividad de diminutas extensiones piliformes
llamadas cilios o flagelos (en algunos individuos unicelulares), o del lento
flujo de una masa de sustancias celulares (movimiento amiboideo) como ocurre en
las amebas y algunas células de organismos superiores. Unos cuantos animales
como esponjas, corales, ostras y ciertos parásitos, no se desplazan de un lugar
a otro cuando son adultos. Sin embargo, la mayoría de ellos tienen fases
larvarias que nadan libremente. Incluso en el caso de los adultos sésiles
(firmemente fijos, de modo que no están libres para deambular) puede, no
obstante, haber cilios o flagelos que se agitan rítmicamente, moviendo el agua
que rodea al organismo; de esta manera obtienen alimento y otros recursos
indispensables para la vida.
5. Sensibilidad
Los seres vivos reaccionan a los estímulos, que son cambios
físicos o químicos en su ambiente interno o externo: Los estímulos que provocan
una reacción en la mayoría de los organismos son: cambios en la intensidad o
dirección de la luz o en el tipo de radiación recibida, cambios en la
temperatura, presión o sonido, y cambios en la composición química de suelo,
aire o agua circundantes. En los animales complejos, como el ser humano,
ciertas células del cuerpo están altamente especializadas para reaccionar a
ciertos tipos de estímulos: por ejemplo, las células de la retina del ojo
reaccionan a la luz. En los organismos más simples esas células pueden estar
ausentes, pero el organismo entero reacciona al estímulo. Ciertos organismos
unicelulares reaccionan a la luz intensa huyendo de ella.
La sensibilidad de las plantas no es tan obvia como la de los
animales, pero también los vegetales reaccionan a la luz, la gravedad, el agua
y otros estímulos, principalmente por crecimiento de las diversas partes de su
cuerpo. El movimiento de flujo del citoplasma de las células vegetales se
acelera o detiene a causa de las variaciones en la intensidad de la luz.
Algunas plantas insectívoras, como la atrapamoscas, son particularmente
sensibles a los estímulos táctiles y pueden capturar insectos; sus hojas están
insertadas a lo largo del eje principal y poseen una esencia que atrae a los
insectos. La presencia de un insecto sobre la hoja, que es detectada por
ciertas vellosidades de la superficie de la hoja, estimula el cierre de ésta.
Los bordes se aproximan entre sí y las vellosidades se entrelazan para impedir
el escape de la presa. Entonces la hoja secreta enzimas que matan y digieren al
insecto. Estas plantas suelen vivir en suelos deficientes en nitrógeno, por lo
que la captura de insectos les permite obtener, de las presas que
"devoran", parte del nitrógeno que necesitan para su propio
crecimiento.
6. Crecimiento
Algunas cosas no vivas parecen crecer. Por ejemplo, se forman
cristales en una solución sobresaturada de una sal; a medida que la solución va
perdiendo más sal disuelta, los cristales crecen más y más. No obstante, ese
proceso no es crecimiento en el sentido biológico. Los biólogos restringen el
término crecimiento a los procesos que incrementan la cantidad de sustancia
viva del organismo. El crecimiento,
por lo tanto, es un aumento en la masa
celular, como resultado de un incremento del tamaño de las células
individuales, del número de células, o de ambas cosas. El crecimiento puede
ser uniforme en las diversas partes de un organismo, o mayor en unas partes que
en otras, de modo que las proporciones corporales cambian conforme ocurre el
crecimiento.
La mayoría de los vegetales superiores siguen creciendo en forma
indefinida, hecho que constituye una diferencia sustancial entre plantas y
animales. Por el contrario, casi todos los animales tienen un período de
crecimiento, el cual termina cuando se alcanza el tamaño característico del
estado adulto. Uno de los aspectos más notables del proceso es que cada parte
del organismo sigue funcionando conforme éste crece.
7. Reproducción
Uno de los principios fundamentales de la Biología es que “toda la
vida proviene exclusivamente de los seres vivos". Si existe alguna
característica que pueda considerarse la esencia misma de la vida, ésta es la
capacidad que tiene los organismos de reproducirse.
En los organismos menos evolucionados (procariotes) como las
bacterias, la reproducción sexual es desconocida. Cada célula se divide por
constricción, dando lugar a dos células hijas (reproducción asexual). Este
procedimiento es el que ocurre habitualmente en los organismos más simples,
como las amebas. Cuando una ameba alcanza cierto tamaño, se reproduce
partiéndose en dos, y forman dos amebas nuevas. Antes de dividirse, cada ameba
produce un duplicado de su material genético (genes), de modo que cada célula
hija recibe un juego completo de ese material. Con la salvedad del tamaño, cada
ameba hija es idéntica a la célula progenitora. A menos que sea devorada por
otro organismo o que la destruyan las condiciones ambientales adversas, como la
contaminación, una ameba no morirá. En los vegetales inferiores la reproducción
puede ser asexual o sexual y habitualmente se produce una alternancia de
generaciones sexuales y asexuales.
En casi todas las plantas y animales, la reproducción sexual se
realiza mediante la producción de células especializadas llamadas gametas, las
cuales se unen y forman el óvulo fecundado, o cigota, del que nace el nuevo
organismo. Cuando la reproducción es sexual, cada descendiente es el producto
de la interacción de diversos genes aportados de manera equivalente por la
madre y el padre, en vez de ser idéntico al progenitor, como sucede en el
proceso asexual. La variación genética
es la materia prima sobre la cual actúan los procesos vitales de la evolución y
la adaptación.
8. Adaptación
La capacidad que muestra una especie (véase más adelante la
definición) para adaptarse a su ambiente es la característica que le permite
sobrevivir en un mundo en constante cambio. Las adaptaciones son rasgos que incrementan la capacidad de sobrevivir en un
ambiente determinado. Dichas adaptaciones pueden ser estructurales, fisiológicas o conductuales, o una combinación de ellas.
Todo organismo biológicamente apto es, de hecho, una compleja colección de
adaptaciones coordinadas.
La larga
y flexible lengua de los batracios es una adaptación
estructural para atrapar insectos y el grueso pelaje de los osos polares lo
es para sobrevivir en las temperaturas congelantes.
La
adaptación de una plaga frente a los efectos letales de un plaguicida es una adaptación fisiológica. El plaguicida
interfiere una reacción metabólica vital; algunos individuos de la especie
plaga pueden sufrir una mutación que les permita sintetizar una sustancia que
bloquee la acción del plaguicida. Los descendientes de los individuos mutados
que sobreviven al plaguicida serán insensibles a éste.
La polinización de plantas
por insectos es un ejemplo de adaptación
conductual. El insecto aprende a reconocer un aroma que lo atrae hacia una
flor que tiene néctar y se hace visitante casi exclusivo de esa flor. La
adquisición de este nuevo comportamiento le asegura al insecto la fuente de
alimentación (y a la planta la eficiencia reproductiva, ya que el insecto
transportará polen entre distintos individuos de la misma especie).
La adaptación
trae consigo cambios en la especie, más
que en el individuo. Si todo organismo de una especie fuera exactamente
idéntico a los demás, cualquier cambio en el ambiente sería desastroso para
todos ellos, de modo que la especie se extinguiría. La mayor parte de las
adaptaciones se producen durante períodos muy prolongados de tiempo, y en ellas
intervienen varias generaciones. Las adaptaciones son el resultado de los procesos
evolutivos.
Una de
las características más sorprendentes de la vida es la organización. Ya se
mencionó el nivel de organización celular, pero dentro de cada organismo
específico pueden identificarse algunos otros niveles: nivel químico, nivel
celular, nivel orgánico y nivel ecológico.
Niveles de organización
El nivel químico es el nivel de
organización más simple. Este nivel abarca las partículas básicas de toda la
materia, los átomos, y sus combinaciones, llamadas moléculas. Un átomo es la
unidad más pequeña de un elemento químico que aún conserva las propiedades
características de dicho elemento. Los átomos se combinan por medios químicos,
y dan lugar a moléculas. Por ejemplo, dos átomos de hidrógeno se combinan con
uno de oxígeno y forman una molécula de agua. La asociación de moléculas
pequeñas en estructuras más grandes da lugar a las macromoléculas (proteínas,
formadas por la asociación de aminoácidos; poliscaráridos, que resultan de la
unión de muchas moléculas de monosacáridos; ácidos nucleicos, que se forman por
condensación de nucleótidos, que a su vez están constituidos por una base
nitrogenada, un azúcar y ácido fosfórico). En algunos casos macromoléculas
iguales o distintas se asocian en estructuras denominadas
supramacromoleculares, como ocurre en la pared celular de los vegetales, con
predominio de celulosa, pero con hemicelulosas y pectinas.
Al nivel celular se observa que hay muchas
moléculas diversas que pueden asociarse entre sí hasta obtenerse estructuras
complejas, y altamente especializadas, a las que se denomina organelos u orgánulos. La membrana celular que rodea a la célula y el núcleo
que contiene el material hereditario son ejemplos de organelos. La célula en sí
es la unidad básica estructural y funcional de la vida. Cada célula está
formada por una cantidad discreta de citoplasma gelatinoso, rodeado por una
membrana celular. Los organelos están aparentemente suspendidos en el
citoplasma, pero como veremos su posición depende de la actividad de una
complicada malla de diferentes tipos de proteínas que constituyen el citoesqueleto.
El
siguiente nivel de organización, a menudo llamado nivel orgánico, se evidencia en los organismos pluricelulares complejos, donde las células de igual o
distinto tipo se agrupan para formar tejidos, como el tejido muscular y el
nervioso en los animales, o el tejido de transporte o de secreción en las
plantas. Los tejidos, a su vez, están organizados en estructuras funcionales
llamadas órganos, como el corazón y el estómago en los animales, o la hoja, el
tallo o la raíz, en las plantas. En los animales, cada grupo de funciones
biológicas es realizado por un conjunto coordinado de tejidos y órganos llamado
aparato o sistema orgánico. El sistema circulatorio y el aparato digestivo son
ejemplo de este nivel de organización. Al funcionar juntos, con gran precisión,
los sistemas y aparatos orgánicos integran el organismo pluricelular complejo.
Finalmente,
los organismos interactúan entre sí y originan niveles de organización
biológica aun más complejos, como el nivel
ecológico. Todos los miembros de una especie que habitan en la misma área
geográfica forman una población. El
ambiente ocupado por un organismo o población es su hábitat. Las poblaciones de organismos que viven en una región
determinada y que interactúan entre sí constituyen una comunidad. Así, en una comunidad pueden reunirse centenares de
tipos diferentes de formas de vida. El estudio de la manera en que los
organismos de una comunidad se relacionan entre sí y con su medio abiótico
recibe el nombre de ecología. Una comunidad, junto con su medio abiótico, se
denomina ecosistema.
Tipos de Seres
Vivos.-
1. Según el tipo de lugar donde
viven los seres vivos se pueden clasificar en:
Organismos
Acuáticos: Son todos aquellos que viven y se desarrollan dentro del agua, ésta
puede ser dulce o salada y se pueden encontrar en lagos, ríos, etc.
Organismos
Terrestres: Son los que viven y se desarrollan en la superficie sólida
de la tierra, ya sea dentro del suelo, sobre él o sobre otros organismos. Los de costumbres aéreas también se
consideran terrestres.
2.
Según la forma de obtener energía necesaria para realizar sus funciones,
los seres vivos se clasifican en:
Organismos
Autótrofos: Son aquellos que
producen sus alimentos, aprovechan la energía del sol para transformarla en
energía química y así producen sus alimentos.
Lo integran todos los vegetales y algas.
Organismos
Heterótrofos: Son todos aquellos que no pueden fabricar sus propios
alimentos. No pueden aprovechar la
energía luminosa y por lo tanto obtienen la energía de los alimentos que
consumen, es decir, de aquellos fabricados por los vegetales; entre ellos están
los hongos y todos los animales.
3. Según el tipo de respiración, los seres vivos se clasifican en:
Organismos Aerobios: El oxígeno se puede encontrar en el aire o en
el agua, a los organismos que utilizan el oxígeno para realizar su respiración
de les llama Organismos Aerobios. Los
peces y algas toman el oxígeno del agua, todos los demás vegetales y animales
lo toman del aire.
Organismos
Anaerobios: Son aquellos que viven donde no existe oxígeno y su
respiración es anaeróbica; entre ellos tenemos a las bacterias y levaduras que
descomponen substancias y aprovechan la energía liberada para realizar sus
funciones vitales.
4.
Según el número de células que conforman a un organismo se clasifican en:
Seres
Unicelulares: Constituidos por
una sola célula, en general se les llama microorganismos y son seres vivos que
cumplen con todas las funciones vitales como crecer, reproducirse, alimentarse,
reaccionar ante estímulos del medio ambiente, etc. Como ejemplos tenemos a las bacterias,
algunas algas microscópicas, algunos hongos, protozoarios, etc.
Seres
Coloniales: Muchos seres vivos nunca existen en forma aislada en la naturaleza,
las agrupaciones son muy variadas y pueden estar constituidas por seres de la
misma especie o bien en algunas ocasiones por diferentes especies. Los individuos están unidos unos con otros en
íntima relación anatómica y si se separan mueren; como ejemplos tenemos a las
esponjas, a los corales, algunas colonias de algas microscópicas llamadas
volvox.
Seres
Pluricelulares: Son todos aquellos
formados por millones de células y pueden ser terrestres o acuáticos, animales
o vegetales.
a. Vegetales Son todos aquellos organismos capaces de
producir su propio alimento.
Generalmente son de color verde debido a un pigmento llamado clorofila,
gracias a la cual aprovechan la energía luminosa para transformarla en energía
química.
§ Vegetales
Acuáticos: Entre ellos encontramos a las algas multicelulares
que presentan un rizoide (raíz), así como estructuras llenas de aire para
permitir su flotación y carecen de vasos conductores.
§ Vegetales
terrestres: Presentan raíz cuya función
es fijar y absorber, tienen vasos conductores, cutícula para proteger a la
planta de la deshidratación.
Plantas
con flores - Fanerógamas o Angiospermas.
Plantas
sin flores.- Criptógamas o Gimnospermas.
b. Animales: Son todos aquellos organismos
que no pueden fabricar su propio alimento, por lo tanto, para obtener su
energía necesaria para realizar sus funciones vitales consumen vegetales, ya
sea en forma directa o indirecta, alimentándose de otros animales que a su vez
consumen vegetales. La mayoría de los
animales presentan desplazamiento (movimiento), a excepción de los corales.
Existe una variación de Animales Acuáticos:
que son conjuntos de animales que nadan activamente, entre ellos están los
peces, pulpos, calamares, tiburones, mamíferos marinos, etc.
Se le llama biodiversidad
al conjunto de todos los seres vivos y especies que existen en la tierra y a su
interacción.
La gran biodiversidad es el resultado de la evolución de la vida a
través de millones de años, cada organismo tiene su forma particular de vida,
la cual está en perfecta relación con el medio que habita. El gran número de
especies se calculan alrededor de 30 millones; esta cifra no es exacta debido a
que no se conocen todas las especies existentes en nuestro planeta.
IMPORTANCIA
DE LA BIODIVERSIDAD
Existe una interdependencia muy estrecha entre todos los seres vivos y
entre los factores de su hábitat, por lo tanto, una alteración entre unos seres
vivos modifica también a su hábitat y a otros habitantes de ahí. La pérdida de la biodiversidad puede acarrear
nuestra desaparición como especie.
Razones que provocan pérdida de
la biodiversidad.-
Todas las
especies se han adaptado a su medio y si este cambiara simplemente perecerían.
El motivo de la desaparición de las especies es la
alteración o desaparición de su hábitat.
La
mayoría de las veces la alteración del medio la provoca el hombre: La tala inmoderada obliga a sus habitantes a
emigrar o a morir.
La agricultura no planificada origina la desaparición de las especies
que habitaban en esos renglones antes de ser desmontadas, al igual que la
contaminación, la urbanización, la cacería y el tráfico de especies.
DIVERSIDAD DE LOS ORGANISMOS
El tema
de la biología es la vida, pero ¿cómo sería posible estudiar la vida sin un
sistema para nombrar y clasificar sus miríadas de formas? La unidad básica en
que los biólogos se han puesto de acuerdo para clasificar los organismos es la especie. Resulta difícil dar una definición
del término que sea igualmente aplicable a todo el mundo vivo, pero definiremos
la especie, en general, como una población de individuos semejantes
entre sí, parecidos en sus caracteres estructurales y funcionales, que en la
naturaleza pueden entrecruzarse libremente y producir descendientes fértiles.
Las
especies íntimamente emparentadas se agrupan en la siguiente unidad de
clasificación, el género. Cada
organismo recibe un nombre científico formado por dos palabras, el género y el epíteto específico, en latín. El nombre científico del roble
americano es Quercus alba, mientras
que el del roble europeo es Quercus robur.
Otro árbol, el sauce blanco, Salix alba,
pertenece a un género diferente. El nombre científico del ser humano es Homo sapiens. El género Homo es monoespecífico, ya que no hay
otras especies vivas que pertenezcan al género. Sí hubo especies del género Homo desaparecidas: H. habilis y H. erectus,
por ej.
Los organismos
se asignan a categorías cada vez más generales, en las que tienen cada vez
menos características en común. La categoría más general es el reino [2].
Siendo un aspecto opinable, naturalmente no existe unanimidad en cuanto al
número de reinos que existen. Una de las opiniones con más consenso es que
pueden reconocerse cinco reinos: Monera,
Protista, Fungi, Planta y Animalia.
Reino Monera
Las
bacterias se diferencian de otros organismos por el hecho de carecer de
envoltura nuclear (y en consecuencia no poseen un núcleo definido, sino una
estructura menos definida, el nucleoide)
y de otros organelos limitados por una membrana. Estos organismos también son
conocidos como procariotes. Todos
los demás seres vivos son eucariotes;
es decir, organismos cuyas células tienen un núcleo bien definido, rodeado por
una envoltura nuclear, y diversos organelos membranosos intracitoplásmicos.
Las
bacterias son organismos microscópicos que actúan como desintegradores en el
ecosistema. Algunas bacterias son patógenos de los seres humanos y de otros
organismos. Algunas bacterias son fotosintéticas, ya que poseen algún tipo de
clorofila (las que antiguamente se denominaban cianobacterias desarrollan una
fotosíntesis muy similar a la de las plantas, con desprendimiento de oxígeno en
el proceso). En general los organismos que integran este grupo se asocian
formando agrupaciones laxas de individuos denominadas colonias.
Reino Protista
Los
miembros del reino Protista son eucariotes
unicelulares que por lo general viven solitarios, aunque algunas especies
forman colonias Los protistas de tipo animal, los protozoarios, suelen ser más
grandes que las bacterias y están dotados de movilidad; los de tipo vegetal
incluyen varias divisiones de algas; estos organismos contienen clorofila y son
fotosintéticos. Sin embargo, las algas carecen de otras características
respecto a las plantas, como son los órganos reproductores multicelulares y la
ausencia de embriones. Algunos protistas fungoides se parecen a los hongos en
ciertos aspectos, pero tienen rasgos distintivos; algunos grupos presentan
flagelos.
Reino Fungi
Los
hongos son un grupo diverso de eucariotes que obtienen su alimento por
absorción a través de su superficie en lugar de ingerirlos como hacen los
animales, ya que carecen de clorofila. Algunos tienen importancia ecológica
como desintegradores al absorber nutrientes a partir de materia orgánica en
descomposición; otros son parásitos. Los hongos pueden producir esporas
sexuales y asexuales durante la reproducción. En este reino se incluyen las
levaduras unicelulares, los mohos multicelulares, las setas y los hongos en
repisa, entre otros. Varias especies de hongos, así como de bacterias, son
empleados en importantes procesos tecnológicos, como la fabricación de
antibióticos y vitaminas.
Reino Plantae (vegetales)
Los
vegetales son organismos pluricelulares adaptados para realizar la
fotosíntesis. Sus pigmentos fotosintéticos, como la clorofila, se localizan
dentro de organelos membranosos llamados cloroplastos.
Las células vegetales están rodeadas por una pared celular rígida que contiene
celulosa, y típicamente tienen grandes sacos llenos de líquido llamados
vacuolas. En el reino Plantae se incluyen las algas pluricelulares, las
briófitas y las plantas vasculares.
Las briófitas son los musgos y hepáticas. Estas plantas terrestres necesitan
ambientes muy húmedos para poder completar su ciclo reproductivo. Debido a que
carecen de un sistema eficiente de transporte interno, las briófitas no suelen
ser grandes (sólo unos pocos centímetros).
Las plantas vasculares incluyen helechos, gimnospermas (coníferas, como pinos, cipreses y
araucarias) y plantas con flores (angiospermas). Su eficiente sistema de
transporte interno lleva el agua y los nutrientes de una parte a otra de la
planta, lo que les permite alcanzar enormes dimensiones.
Reina Animalia (animales)
Todos los
animales son heterótrofos pluricelulares. Sus células carecen de pigmentos
fotosintéticos, de modo que los animales obtienen sus nutrientes devorando
otros organismos. Los animales complejos tienen un alto grado de
especialización en sus tejidos y su cuerpo está muy organizado; estas dos
características surgieron a la par que la movilidad, los órganos sensoriales
complejos, los sistemas nerviosos y los sistemas musculares.
Las
diferencias entre plantas y animales obedecen esencialmente al modo de
procurarse alimento. Los animales deben fijarse en el suelo para procurarse de
agua, desarrollar órganos elaboradores aéreos y diseñar un eficaz sistema de
transporte del agua y los nutrientes minerales. Esto implica el sacrificio de
la locomoción y el riesgo permanente de la depredación. Por ello tienen
crecimiento indefinido. En los animales, en cambio, la necesidad de buscar
alimento (y de evitar convertirse en alimento de especies carnívoras) les hizo
desarrollar la locomoción y los órganos de los sentidos.
Se
reconoce, en general, la existencia de 10 grupos principales o phyla (singular phylum) de animales. Entre ellos se encuentran los siguientes:
Esponjas. Las
esponjas son los animales más simples. Son acuáticas y sésiles. Su cuerpo está
perforado por muchos poros y las partículas alimenticias son filtradas del agua
que pasa a través de ellos.
Cnidarios. Los
cnidarios son las aguavivas o medusas, anémonas y corales. Estos animales
acuáticos, marinos en su mayoría, presentan como características células
urticantes. Su cuerpo es básicamente un saco simple, cuya única abertura, que
comunica con la cavidad digestiva, la boca (que también debe funcionar como
ano), está rodeada por un círculo de tentáculos provisto con células
urticantes.
Platelmintos. Al igual que los cnidarios, tienen una cavidad digestiva abierta al
exterior por un orificio único. Estos animales viven en aguas dulces o saladas,
aunque también hay especies terrestres. Los platelmintos son bilateralmente
simétricos, lo que significa que el cuerpo puede dividirse en dos mitades, una
derecha y una izquierda, aproximadamente iguales. Existe una concentración de
tejido nervioso y órganos sensoriales en el extremo anterior (frente) del
animal, lo que constituye una ventaja definitiva para cualquier organismo que
avance en sentido anterior en el medio. Este phylum incluye platelmintos, planarias y duelas o gusanos
trematodos.
Moluscos. Los
moluscos son las ostras, almejas, pulpos, caracoles, babosas y calamares. Estos
animales presentan una estructura corporal compleja muy diferente a la de otros
animales. La mayoría de ellos tienen una dura concha calcárea (que contiene
calcio) que les brinda protección, aunque dificulta mucho la locomoción. Estos
animales tienen, típicamente, un pie muscular ancho, que les sirve para
desplazarse de un lugar a otro.
Anélidos. Los
gusanos segmentados o anélidos, habitan en océanos, aguas dulces y muchos
hábitats húmedos y sombreados. A este grupo pertenecen las lombrices de tierra,
sanguijuelas y una gran diversidad de gusanos marinos. El cuerpo de los
anélidos consta de una serie de anillos o segmentos; tanto la pared del cuerpo
como los órganos internos están segmentados.
Artópodos. Las arañas,
langostas, insectos, centípedos y milípedos se encuentran entre los artrópodos
más conocidos. Existen más artrópodos, en términos de número y especies -hay
aproximadamente un millón de especies, sobre todo de insectos-, que organismos
en cualquier otro phylum. Estos
animales pululan en una enorme variedad de hábitats y consumen una diversidad
aún mayor de alimentos; en estos dos aspectos superan a los miembros de
cualquier otro phylum. El término
artrópodo (pie articulado) se refiere a los apéndices articulados pares de
estos animales.
Equinodermos. Los equinodermos, que tienen el cuerpo cubierto de espinas, son las
estrellas, erizos y pepinos de mar. Estos animales son radicalmente distintos
de los demás animales, aunque parecen estar emparentados con los cordados. La
piel de los equinodermos contiene placas calcáreas cubiertas de espinas.
Cordados. Los
cordados tienen una varilla esquelética (notocorda), un cordón nervioso tubular
y hendiduras branquiales pares. Dichas estructuras (o sus rudimentos) se
observan en todos lo embriones de los cordados, aunque pueden haber desaparecido o estar transformadas en
los adultos. El principal subphylum,
los vertebrados, se caracteriza por la presencia de una columna vertebral
cartilaginosa y ósea, que envuelve y generalmente reemplaza a la notocorda Los
vertebrados son los tiburones, peces óseos, anfibios (ranas y salamandras),
reptiles (serpientes, lagartos, tortugas, cocodrilos), aves y mamíferos. Los
cordados son menos diversos y mucho menos abundantes que los insectos, pero
compiten con ellos en cuanto a la adaptación a muchas formas de vida.
Los humanos hemos clasificado a los seres vivos teniendo la facultad
cognoscitiva a un nivel excepcional dentro del reino animal.
Clasificar es
agrupar a los seres que nos rodean con base en sus semejanzas y diferencias.
Clasificar es ordenar las cosas u objetos que nos rodean con un criterio
determinado en base a semejanzas y diferencias.
Todos los tipos de clasificación pueden incluirse en dos grupos, según
el criterio en el que se fundamentan y se han desarrollado sistemas de
clasificación que consisten en agrupar a los animales en clases de acuerdo a
categoría precisa.
a)
Criterios extrínsecos.- Toman en cuenta las semejanzas y diferencias
externas de los seres vivos, es decir, el lugar donde habitan, tamaño, forma,
color; estas clasificaciones son de tipo convencional debido a que son
elaboradas con base en la experiencia o costumbres.
b)
Criterios intrínsecos.- Son las características esenciales de un ser
vivo como cantidad de células, manera de alimentarse, parentesco evolutivo,
aspectos a nivel bioquímico o fisiología.
La taxonomia es la rama de
la biología relacionada con la identificación y los nombres de los organismos.
El filósofo griego Aristóteles fue quien aparentemente comenzó la discusión
sobre la taxonomía. Al naturalista británico John Ray se le atribuye la
revisión del concepto acerca de como nombrar y describir los organismos. En el
siglo XVIII, el botánico suizo, Carolus Linneus clasificó todos los organismos
conocidos en dos grandes grupos: los reinos Plantae y Animalia. Robert
Whittaker en 1969 propuso cinco reinos: Plantae, Animalia, Fungi,
Protista, y Monera. Se propusieron otros esquemas proponiendo mas reinos, sin
embargo la mayor parte de los biólogos emplean el de los cinco reinos. Estudios
recientes sugieren que se deben emplear tres dominios : Archaea, Bacteria,
y Eukarya e incluir un nuevo reino el de las archibacterias
Las primera clasificaciones fueron realizadas de manera empírica y se
establecieron con criterios de tipo extrínseco, basados en la experiencia y en
la apreciación de los sentidos; por ejemplo:
clasificaron a las plantas en comestibles y no comestibles; útiles y
esenciales. Aristóteles (384 – 322
A .C.). fue el primero en clasificar a las plantas y
animales de manera científica. Teotrasto (372 – 287 A .C.), discípulo de
Aristóteles, clasificó a las plantas en:
árboles, arbustos y hierbas. Plinio “El Viejo” (23 – 79 D.C.) Clasificó a los seres vivos en especial a los
animales en los de agua, tierra, aire.
Recopiló conocimientos de 326 autores griegos y 196 romanos en un libro
llamado “Historia Natural”, desafortunadamente en sus descripciones utilizó
animales de leyendas como dragones, sirenas, etc.
Los trabajos de Linneo:
Karl Von Linné (Carlos Lineo 1707 – 1778), físico químico que publicó un
libro llamado “Sistemas Naturales” en donde agrupa a las plantas de acuerdo a
la disposición de los órganos sexuales.
Dicha clasificación se considera artificial debido a que no toma en
cuenta las relaciones evolutivas de los seres vivos.
Estableció lo que se conoce como Nomenclatura
binomial o binaria en donde se establece el nombre científico para cada
especie, éste debe estar formado por las siguientes características: dos
nombres, 1° género, 2° especie, ambos escritos en latín (latinizados) La primera letra del género con mayúscula, la
primera de la especie con minúscula y ambos subrayados o escrito en letra
cursiva.
Canis familiaris (perro); Canis familiaris

El sistema Lineano se ha conservado en cuanto al agrupamiento de las
especies en categorías taxonómicas cada vez más amplias. Todas las especies vivientes han evolucionado
a partir de otras preexistentes y por lo tanto, se pueden establecer categorías
no sólo con base en semejanzas morfológicas, sino también al parentesco
evolutivo.
Niveles
Taxonómicos:
Taxonomía.- Conjunto de técnicas y procedimientos para
ordenar y agrupar a los seres vivos en grupos afines o taxones.
Sistemática.- Se encarga de
agrupar a los seres vivos de acuerdo a criterios de semejanzas y diferencias y
relaciones evolutivas. Establece árboles
genealógicos:
Reino.- Conjunto de phyla
Phylum.- Conjunto de clase
Clase.- Conjunto de órdenes similares.
Orden.- Conjunto de familias relacionadas
Familia.- Reúne a los géneros con grandes semejanzas.
Género.- Conjunto de especies muy cercanas entre sí.
Especie.- Es la unidad fundamental de clasificación y
se define como conjunto de
organismos que poseen antepasados comunes anatómicos o fisiológicos similares.
[1] Los virus sólo pueden llevar a cabo su metabolismo y
reproducción empleando los mecanismos metabólicos de las células a las que
parasitan; por esa razón se dice que los virus están en los límites entre lo
vivo y lo no vivo.
[2] Más
recientemente se ha incorporado el concepto de dominio, fundamentado en el
conocimiento provisto por la biología molecular. Sus propulsores proponen que a
partir de un ancestro común se generaron tres líneas evolutivas: el dominio Archaea, que incluye a las
arqueobacterias, que usualmente viven en condiciones extremas, el dominio Bacteria, donde se ubica al resto de las
bacterias, y el dominio Eukaria, que
incluye todo el resto de formas de vida.
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