REPRODUCIÓN
INTRODUCCIÓN.
La reproducción
junto con la nutrición
y relación constituyen funciones
íntimamente ligadas al concepto
de ser vivo. Para que las especie se perpetúen es necesario que se formen nuevos
individuos. La reproducción permite la subsistencia de la especie a través del tiempo
mientras que la nutrición y funciones de relación la subsistencia del individuo.
En muchas plantas
y animales,
inferiores la reproducción tiene lugar a partir de un solo individuo, mediante
diferentes mecanismos, es la reproducción asexual.
En los seres superiores se precisa la colaboración de dos individuos
pertenecientes a diferentes sexos, uno masculino y otro femenino. Este tipo de
reproducción implica la participación de células
especiales denominados gametos generados por cada individuo. Este tipo toma el
nombre de reproducción sexual.
Cuando un individuo presenta ambos órganos reproductores (masculino y
femenino), se dice que es monoico (hermafrodita), pero si cada individuo tiene
un solo tipo de órgano reproductor, se dice que es dioico.
A. Es llamada
también reproducción vegetativa. Se da sólo en animales cuyas células no están
muy diferenciadas, tales como esponjas, hidras, planarias, lombrices de tierra
y estrellas de mar.
El proceso
de reproducción asexual tiene la ventaja de incrementar el número de
individuos, sin necesidad de células gaméticas especializadas. Pero la desventaja
de que todos los descendientes son genéticamente idénticos al organismo y por
lo tanto no hay variabilidad de una generación a otra.
La
reproducción asexual se puede realizar por gemación (en hidras), gemulación (en
esponjas) fragmentación (en planarias) o estrobilación (en malaguas).
B. REPRODUCCIÓN
ASEXUAL.
C. REPRODUCCIÓN
SEXUAL
La reproducción sexual implica la participación de células reproductoras
o gametos, que frecuentemente son producidos en los órganos sexuales o gónadas.
Existen por tanto gónadas masculinas llamadas testículos
y gónadas femeninas u ovarios. Los espermatozoides se desplazan en el seno de
un líquido producido por el macho que recibe el nombre de esperma o semen; en
muchos artrópodos los espermatozoides carecen de flagelos, por lo que son
inmóviles; y por el contrario algunos gusanos tienen espermatozoides con dos
flagelos.
Los óvulos son siempre células inmóviles de gran tamaño, debido a la
acumulación de sustancias de reservas. La producción
de ovocitos disminuye a lo largo de la escala
evolutiva animal; algunos ponen millones de óvulos cada año, mientras que otros
no pasan de algunas docenas como máximo. En realidad esta diferencia es un
mecanismo para compensar los riesgos
de desaparición de los ejemplares recién nacidos y esta en relación inversa al
cuidado de las crías por parte de progenitores. Si los padres protegen a la
cría, en sus primeros estadios de vida la producción de huevos (ovocitos) será
menor, comparada con los huevos que produce un progenitor que no cuide a sus
crías.
Proceso biológico en el cual se unen ambos gametos para dar lugar a la
formación de un cigote. Cuando la fecundación
se realiza fuera del organismo, se denomina fecundación externa y si se lleva a
cabo en el interior de las vías genitales de la hembra se denomina fecundación
interna, cuando hay intercambio de gametos como monoicos insuficientes, la
fecundación es cruzada. Para la fecundación interna es necesaria la presencia
de órgano copulador en los machos, o la liberación por parte de éstos, de
paquetes de espermatozoides denominado espermatóforo (portador de
gametos).
a. En hydras la
reproducción asexual es mediante gemación, sexualmente son organismos
hermafroditas con fecundación interna y cruzada. En malaguas existe la metagénesis
(alternancia de generaciones sexuales y asexual es), la reproducción asexual es
por estrobilación, en la cual el estadío pólipo o sésil sufre segmentaciones
transversales originando nuevos individuos que representan el estadío medusa,
el cual es móvil debido a la presencia de tentáculos. Las medusas son dioicos
(con sexo
separado), las cuales presenta gónadas simples sin conductos sexuales; la
fecundación es externa y el huevo o cigote formado en el agua
se desarrolla, originando una larva llamada plánula, la cual se adhiere a las rocas
y origina un estadío de pólipo, reiniciándose el ciclo reproductivo.
Para ver el
gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
b. Celentéreos. La
reproducción asexual en las tenias es por estrobilación, el estróbilo se alarga
y divide formando los proglótides. Sexual mente los proglótides son
hermafroditas (poseen ovario y testículo). En los proglótides jóvenes, los
testículos son funcionales, y en los maduros, son activos
los ovarios. Poseen autofecundación, formándose huevos que son liberados cuando
se desprenden los proglótides.
En las
planarias la reproducción asexual es por fragmentación corporal y posterior
regeneración.
Sexualmente
son hermafroditas con inseminación reciproca para lo cual poseen un órgano
copulador llamado pene.
Para
ver el gráfico seleccione la opción "Descargar" del menú superior
c. Plathelmintos. En los
nematelmintos, la reproducción es exclusivamente sexual y los sexos están
separados. Presentan dimorfismo sexual, los machos suelen ser más
pequeños que las hembras. Después de la fecundación, el huevo se recubre de una
cáscara. Una hembra grande, puede poner 20000 huevos en un sólo día, por eso no
es sorprendente que estén infectadas en áreas rurales un gran número de
personas. Se contrae Ascaris lumbricoides al tragar huevos, normalmente
desarrollados en el suelo,
sobre la vegetación
contaminada con agua
residuales.
d. Nemátodos. Sexualmente
los anélidos oligoquetos como la lombriz de tierra son hermafroditas
insuficientes, con testículo y ovario a la vez, en diferentes segmentos
corporales.
Durante el
apareamiento y cópula que ocurre durante las noches cálidas y húmedas, la
inseminación es recíproca, para lo cual ambos individuos hermafroditas, dilatan
su clitelio y se envuelven en un capullo; posteriormente ambos individuos se
separan y salen de su capullo dejando en su interior los óvulos fecundados que
se desarrollarán en el interior hasta formar individuos jóvenes; este capullo
toma el nombre de ooteca o cocones
e. Anélidos. Carecen de
reproducción asexual. Poseen dimorfismo sexual. En los insectos el macho posee
2 testículos, un órgano copulador llamado edeago y en algunos casos, estructuras
para la sujeción de la hembra.
En la hembra
existen 2 ovarios, oviducto, vagina y una espermateca para el almacenamiento
de espermatozoides.
Luego de la
cópula los espermatozoides fecundan los ovocitos y se forman huevos. El desarrollo
posterior implica varias etapas (metamorfosis) hasta el adulto, en algunos
insectos.
f. Artrópodos.
g. Moluscos.
Carecen de reproducción asexual. Los cefalópodos (pulpos y calamares) y pelecípodos
(choros, conchas de abanico) son dioicos. Es característica de los cefalópodos
la formación de un espermatóforo que es colocado por el macho en la vagina de
la hembra para su fecundación interna. En pelecípodos, la fecundación es
externa.
Los moluscos gasterópodos son hermafroditas insuficientes, es decir se
necesita un par de organismos para realizar el acto sexual (con cópula); estos
hermafroditas además son protándricos, es decir, la gónada (ovotestes) produce
espermatozoides en los jóvenes, y óvulos en los adultos.
Durante la cópula ocurre una inseminación recíproca y los
espermatozoides son almacenados por cada caracol en una espermateca con la cual
posteriormente fecundan sus ovocitos, es decir, son ovíparos.
REPRODUCCIÓN EN VERTEBRADOS.
a. La gran
mayoría de peces
son dioicos con fecundación externa y desarrollo externo de los huevos y del
embrión (ovíparos).
La mayoría
de los peces desovan en determinadas momentos y estaciones. En algunos
condrictios hay sexos separados, gónadas pares; los conductores de las gónadas
se abren en la cloaca, la fecundación es interna.Los conductos de Wolff llevan el esperma procedente de las gónadas del macho, que utiliza un oviducto conduce los óvulos desde el ovario. Los huevos fecundados son incubados en el ovisaco.
b. Peces. Los machos
presentan dos testículos con sus respectivos conductos deferentes que
desembocan, en los conductos mesonéfricos de función
urogenital, es decir actúan como conductos urinarios (transportan orina) y como
conductos seminales (transportan espermatozoides) que desembocan en la cloaca.
El órgano de Bidder está presente en Anuros.Las hembras
presentan dos ovarios y dos oviductos largos y contorneados que desembocan en
la cloaca. Las paredes internas de los oviductos producen la envoltura
gelatinosa de los óvulos. Son ovíparos.
Debido a que
los sapos y las ranas son ectotérmicos, se reproducen sólo durante las épocas
más cálidas del año.En la primavera los machos croan para llamar a sus hembras. Cuando sus huevos están maduros, las hembras entran en el agua y son sujetadas por los machos en un proceso que se denomina amplexo, que estimula para que la hembra libere sus huevos, el macho descarga ell1uido seminal que contiene espermatozoides sobre los huevos y de esta forma, los fecunda (fecundación externa).
c. Anfibios. Los machos
presentan dos testículos con sus respectivos conductos deferentes que
desembocan en el urodeo de la cloaca. Las serpientes y saurios machos poseen un
par de hemipenes, que son estructuras musculares que emergen de las cloacas.
Los
cocodrilos y quelonios poseen pene constituido por una masa muscular un
canalículo central (carecen de uretra). Ambos tipos de órganos copuladores permiten
el paso de espermatozoides. Las hembras
poseen dos ovarios y dos oviductos que también desembocan en el urodeo de la
cloaca. A nivel de los oviductos donde se lleva a cabo la fecundación existen
engrosamientos glandulares encargados de la formación de las envolturas
accesorias del huevo (albúmina ó clara, envoltura membranosa y cáscara
calcárea).En la
mayoría, los huevos fecundados y con cáscara son llevados al exterior para su
incubación (ovíparos). Algunas serpientes incuban sus huevos en el interior del
oviducto, donde eclosionan, liberando las crías (ovovivíparos).Los
cocodrilos son ovíparos. Generalmente ponen de 20 a 25 huevos, custodiados por
la hembra, que, cuando oye las voces
de los jóvenes en el momento de la eclosión, responde abriendo el nido para
permitirles escapar. Se conoce que en tortugas y cocodrilos la temperatura
ambiental influye en la determinación del sexo.
d. Reptiles. Los sexos
son separados. Presentan dos testículos, con los conductos deferentes que
desembocan en la cloaca. Las hembras sólo presentan un ovario y oviducto
izquierdo. Antes de la descarga,
el esperma es almacenado en la vesícula seminal (extremo dilatado del vaso
deferente). Los
testículos de las aves
presentan gran desarrollo en la estación de cría, que pueden aumentar su tamaño
hasta 300 veces. Los patos y gansos presentan pene. En las otras aves, se da la
aposición cloacal. Los huevos
son expulsados del ovario hasta el ostium (extremo expandido del oviducto). La
fecundación tiene lugar en la porción superior del oviducto).
e. Aves.
Los labios menores son dos
pliegues de tejido cutáneo planos muy irrigados, que se juntan en el extremo
superior de la vulva; estos son longitudinales y en posición medial a los
labios mayores, son visibles al separar los labios mayores y no presentan
vello. Los labios menores limitan el vestíbulo protegiendo las aberturas de la
vagina y la uretra. Cada uno se divide en dos laminillas: las superiores se
unen y forman el frenillo del clítoris y las inferiores se desvanecen en el
prepucio femenino, un pliegue de tejido conectivo, que recubre el clítoris.
SISTEMA REPRODUCTOR MASCULINO.
La hemorragia producida como consecuencia de la desintegración y
descamación de la capa funcional del endometrio, cuando no hay embarazo, se
denomina menstruación. Su evacuación hacia el exterior lo hace el útero a
través del cérvix y la vagina. Tras la menstruación, la capa basal del
endometrio queda intacta, lo que le permite sustentar la regeneración de la
mucosa endometrial. Durante la menstruación desciende radicalmente la
producción de estrógenos y de progesterona.
Los espermatozoides
desarrollan la capacidad inicial para fertilizar él óvulo durante el transporte
a través del epidídimo, siendo necesario de un tiempo dentro del tracto
reproductor femenino para alcanzar la capacidad final de fertilizar él óvulo.
Esta fragmentación temprana se debe a cambios autolíticos de iones de bicarbonato en el oviducto, de la actividad ciliar y muscular del oviducto y a la hialuronidasa o quizás otras enzimas si hay espermatozoides presentes.
Según Bedford y
Austín, antes de que el espermatozoide pueda penetrar en la zona pellucida
pierde el capuchón acrosómico y la membrana plasmática, con lo cual queda
expuesto el perforatorio y la membrana acrosómica interna. La tripsina junto
con la hialuronidasa producen un túnel oblicuo de la zona proteínica, hacia el
espacio perivitelino.
Cuando el
espermatozoide toca la zona pellucida que rodea al ovocito, se une firmemente y
comienza a introducirse en la misma con la ayuda de las enzimas, que guardan
relación con la cabeza.
Antes de que ocurra
fusión de los pronúcleos masculino y femenino, cada uno de ellos duplica el
DNA. Inmediatamente después, los cromosomas se organizan en el huso, y los
cromosomas maternos y paternos se hienden longitudinalmente por el centrómero,
al igual que ocurre en la división mitótica normal, las mitades resultantes se
separan al azar y se desplazan hacia los polos opuestos, lo cual brinda a cada
célula del cigoto él numero normal de cromosomas y la cantidad normal de DNA
(2n). Cuando los cromosomas se desplazan hacia los polos opuestos, aparece un
surco profundo en la superficie de la célula, que gradualmente divide al
citoplasma en dos porciones.
Luego de la fertilización, el cigoto sufre una mitosis durante su
descenso de casi tres días desde la trompa hasta la cavidad uterina. El
blastocisto en desarrollo permanece ahí durante otros tres días antes de su
implantación en el endometrio. Un embarazo ectópico ocurre cuando el
blastocisto se implanta en un lugar distinto de la cavidad uterina, el sitio ectópico
es la trompa uterina; entonces se puede denominar embarazo tubular. Otros
sitios ectópicos son el cuello uterino, y los revestimientos de las vísceras
abdominales. El embarazo ectópico constituye un riesgo grave para la salud de
la mejor y cuando no ocurre un aborto natural normalmente se realiza un aborto
terapéutico. El trabajo de parto y el parto constituyen la culminación de la
gestación este trabajo incluye una secuencia de acontecimientos físicos y
sicológicos. Su inicio está marcado por contracciones rítmicas y forzadas del
miometrio uterino. En el trabajo de parto verdadero los dolores por
contracciones uterinas se presentan en intervalos regulares y se intensifican y
acortan en tiempo entre cada contracción. Esto se acompaña de la dilatación cervical
así como de exudado de moco con sangre por el canal cervical y fuera de la
vagina. En
las glándulas mamarias la prolactina se inhibe durante el embarazo por las
concentraciones altas de progesterona y estrógenos, sin embargo después del
parto los estrógenos y la progesterona disminuyen y se desbloquea la secreción
de prolactina, estimulando la producción de leche. Amamantar estimula el pezón
y la areola enviando un impulso sensorial a través de la médula espinal al
hipotálamo, lo cual libera oxitocina; ésta, a su vez, estimula la contracción
de las células miopiteliales, lo cual causa la expulsión o descenso de leche.
f. Mamíferos. Son dioicos (sexos separados), órganos reproductores como pene,
testículos (generalmente dentro de un escroto), ovarios, oviductos y vagina. Fecundación interna. Los huevos se desarrolla en un útero con unión
placentaria (excepto en los monotremas). Presentan membranas fetales (amnios,
corión, alantoides). Presentan:
·
Prototerios.- Los
monotremas son ovíparos. Los huevos son transportados dentro de un saco
abdominal (equidna) o incubados en un nido (ornitorrinco). El útero está
conectado a la cloaca por un conducto urogenital
·
Metaterios.- Las crías
nacen vivas (pero en estado
fetal) y se dirigen a una bolsa (marsupio) que encierra a los pezones de donde
se nutre. Es un proceso de adaptación frente a la inexistencia de placenta.
Ejemplo: El canguro, zarigüeya, koala.
·
Euterios
.- La
fecundación se realiza en los oviductos (trompas). El embrión madura en el
útero. La placenta es un órgano que permite el intercambio de materiales
feto-madre,
pero no hay mezcla de
sangre.
REPRODUCCIÓN HUMANA
No existe ninguna definición sencilla de la vida. No es un concepto
abstracto, puesto que no existe vida sino seres vivos. Para diferenciarlos de
los objetos inanimados se debe recurrir a un conjunto de características que le
son particulares, como presentar metabolismo, responder a estímulos, tener
movimiento, reproducirse, crecer y desarrollarse, adaptarse y evolucionar.
Además, los seres vivos se distinguen porque sus componentes están organizados
simultáneamente en los niveles molecular, celular, organismo y poblacional.
Los seres vivos presentan una gran variedad de funciones que les
permiten asegurar las condiciones propicias para perpetuarse. La habilidad para
tomar la materia y la energía del medio para transformarlas y satisfacer sus
necesidades, el movimiento, la capacidad de respuesta frente a los estímulos,
el crecimiento, la reproducción y la adaptación, son funciones comunes a todos
los seres vivos.
Una característica notable de los seres vivos es la producción de nuevas
generaciones en virtud de su reproducción. Desde el punto de vista del individuo
y de las células que lo forman, la supervivencia es lo más importante en su
vida. Sin embargo, desde el punto de vista de las especies, la supervivencia
del individuo no es importante a menos que este se reproduzca. Aun cuando los
individuos de una especie vivieran durante siglos, la especie se extinguiría si
no se reprodujeran algunos de sus individuos.
En el ser humano la capacidad de reproducción es sexual. Esta es una de
las características biológicas que más ha incidido en el desempeño de la
especie humana. Los aparatos reproductores masculino y femenino se especializan
en producir descendencia con diversidad genética a través de la reproducción
sexual, en la cual los genes de dos individuos de sexos opuestos se combinan al
azar con cada nueva generación. La diversidad genética es la base de la
selección natural; conforme las condiciones del medio se transforman por la
evolución, los rasgos genéticos sobrevivientes de los individuos dentro de una
población se propagarán.
LOS GAMETOS
El proceso reproductivo se inicia con la producción de las células que
participan en la reproducción o gametos. Genéticamente, los gametos son células
germinales o células sexuales, son células reproductoras funcionales. Los
gametos de la mujer son los huevos y en los hombres son los espermatozoides.
Los gametos son células haploides, cada una con un medio complemento (23
cromosomas individuales) del material genético. La fertilización de la célula
del huevo el óvulo por la célula del semen un espermatozoide, produce
una célula diploide normal, el cigoto, en el cual los cromosomas del
óvulo se aparejan con aquéllos del espermatozoide, de esta manera, se realiza
la diversidad genética.
El proceso por el cual las células de las gónadas u órganos
reproductores primarios (ovarios y testículos) se transforman en gametos
(óvulos o espermatozoides) se denomina genéricamente como gametogénesis. Esta
se subdivide en dos tipos: la espermatogenesis es el proceso por el cual
las células del semen se producen en los testículos del hombre. La ovogénesis
es el proceso por el cual se producen óvulos en los ovarios de la mujer.
Ambos procesos incluyen un tipo especial de división celular llamada meiosis.
En la oogénesis se forman los óvulos maduros a partir de la ovogonia
o célula primitiva. Por su parte la espermatogénesis da lugar a la
producción de espermatozoides a partir de las espermátides o gametos
primitivos. En el hombre la gametogénesis tarda alrededor de 70 días y en la
mujer 28.
El sistema reproductor se caracteriza por el desarrollo latente;
es decir, sólo llega a ser funcional cuando se logra un cierto grado de
crecimiento físico. El crecimiento corporal y el estímulo de la maduración
reproductiva se regulan de manera hormonal. Aunque se forman durante la etapa
prenatal, los órganos reproductores de ambos sexos se hallan desarrollados de
manera incompleta y se mantienen así hasta la pubertad, durante la adolescencia
temprana. La adolescencia es el periodo de crecimiento y desarrollo entre la
niñez y la etapa adulta; comienza alrededor de los 10 años de edad en las
mujeres y de los 12 en los varones. La mayoría de las personas alcanza su
altura adulta y son físicamente maduros a los 20 años de edad.
La fertilización consiste en la fusión del material genético aportado
por los gametos. La fecundación natural se inicia durante la cópula o coito,
el acto o relación sexual, que es cuando el hombre deposita en la vagina el
semen. El coito mantiene viable el espermatozoide eyaculado, es decir, la
capacidad de fertilizar un óvulo. Cuando se expone al aire, el semen eyaculado
se diseca y muere en pocos minutos; su descarga mediante el órgano copulatorio
(el pene) en la vagina, durante el coito, mantienen el espermatozoide vivo
hasta por 5 días.
Las Gónadas y Los Órganos Sexuales
Secundarios
Las gónadas o los órganos sexuales primarios, son los
testículos en el varón y los ovarios en la mujer. Las gónadas funcionan como
glándulas mixtas en la medida en que producen ambas hormonas y gametos. Los órganos
sexuales secundarios o accesorios son aquellas estructuras que
maduran en la pubertad y que son esenciales en el cuidado y transporte de
gametos. Las características sexuales secundarias son rasgos que se
consideran de atracción sexual.
La pubertad es el periodo de desarrollo cuando los órganos logran
ser funcionales debido al aumento de la liberación de hormonas sexuales, en el
varón la testosterona y en la mujer el estradiol y otros estrógenos.
SISTEMA REPRODUCTOR FEMENINO.
Para su estudio, los órganos femeninos de la reproducción se clasifican
en externos e internos. Los externos desempeñan su función durante el acto
sexual, coito o cópula, en cambio los órganos internos se alojan en la pelvis;
entre ellos están las gónadas donde se produce la gametogénesis, y otros
órganos que ejercen sus funciones durante la fertilización, el desarrollo
embrionario y la expulsión del feto.
Los órganos sexuales femeninos primarios o gónadas son los ovarios; los
secundarios se desarrollan en la etapa prenatal como resultado de la ausencia
de testículos y andrógenos. Durante la pubertad, los órganos sexuales
secundarios maduran y comienzan su funcionamiento bajo la influencia de estrógenos
secretados por los ovarios.
GENITALES EXTERNOS
Los órganos genitales externos incluyen las estructuras visibles desde
el exterior, cuyo conjunto se puede denominar vulva. Se pueden diferenciar el
monte de Venus, los labios mayores, los labios menores, el clítoris y el
vestíbulo vaginal; adicionalmente están presentes algunas estructuras
glandulares propias del vestíbulo.
El monte de Venus es la almohadilla grasa subcutánea que
descansa sobre la cara anterior del pubis; se halla cubierto de vello distribuido
en forma triangular. Desde esta prominencia parten los labios mayores,
dos pliegues de tejido cutáneo graso cubiertos de piel, que se extienden hacia
abajo hasta el perineo; estos están separados longitudinalmente por la
hendidura pudenda y encierran y protegen otros órganos reproductores externos.
Los labios menores son dos
pliegues de tejido cutáneo planos muy irrigados, que se juntan en el extremo
superior de la vulva; estos son longitudinales y en posición medial a los
labios mayores, son visibles al separar los labios mayores y no presentan
vello. Los labios menores limitan el vestíbulo protegiendo las aberturas de la
vagina y la uretra. Cada uno se divide en dos laminillas: las superiores se
unen y forman el frenillo del clítoris y las inferiores se desvanecen en el
prepucio femenino, un pliegue de tejido conectivo, que recubre el clítoris.
El clítoris es una estructura eréctil, pequeña y
cilíndrica, situada en el extremo superior de la vulva. Es homologa del pene,
del que se diferencia porque carece de cuerpo esponjoso y uretra. El cuerpo del
clítoris está formado por dos columnas de tejido esponjoso (similares a los
cuerpos cavernosos del pene) que se llenan de sangre bajo condiciones de
excitación sexual y permite la erección. Su extremo libre o glande, tiene
numerosas terminaciones nerviosas sensoriales, por lo que se considera una zona
erógena de importancia para las mujeres que proporciona placer durante la
estimulación sexual.
El vestíbulo es un área con forma elongada, que limita
externamente con los labios menores, y se extiende desde el clítoris hasta la
horquilla o comisura posterior de la vulva. Al vestíbulo concurren cuatro
orificios: la uretra, la vagina y dos conductos situados a ambos lados del orificio
vaginal. Éstos últimos segregan las glándulas de Bartholin, glándulas
exocrinas epiteliales que producen una secreción mucosa lubricante durante la
excitación previa al coito. El orificio uretral externo o meato urinario, es el
extremo terminal del sistema urinario; está situado en la línea media del
vestíbulo, por debajo del arco púbico y por encima del orificio vaginal.
El orificio vaginal ocupa la porción inferior del
vestíbulo. Su tamaño y formas son variables; en algunas mujeres vírgenes se encuentra
rodeado por el himen, una membrana de tejido conjuntivo, rica en
fibras elásticas y colágenas, que cierra casi por completo el orificio vaginal.
El himen presenta una abertura cuyo diámetro puede ser tan pequeño como la
punta de un alfiler como tan grande que permita el paso de dos dedos. El himen
puede tener forma de media luna, ser circular o presentar algunos orificios.
Cuando se rasga el himen, debido al coito o a un traumatismo, se presenta una
leve hemorragia cuya manifestación es variable.
GENITALES INTERNOS
Los órganos genitales internos son los ovarios, las trompas uterinas, el
útero y la vágina, con sus correspondientes estructuras de soporte o ligamentos
que los suspenden en la pared abdominal, dentro de la cavidad pélvica.
La vagina es un conducto fibromuscular, recubierto por una
membrana mucosa resistente, que se extiende desde la vulva hacia el útero. En
la cavidad abdominal ocupa el espacio que hay entre la vejiga urinaria y el
recto. Es el órgano femenino del coito, pues recibe el pene erecto y el semen
durante el coito. También sirve de conducto que evacua los restos de la mucosa
uterina durante la menstruación. Su epitelio varía de manera leve como
respuesta al estimulo estrogénico. Además es el canal a través del cual progresa
el feto en el parto.
El útero es un órgano con una abundante capa muscular
llamada miometrio; en su parte externa está recubierto por el peritoneo;
encierra una cavidad interna recubierta por el endometrio, un tejido epitelial
prosamente vascularizado. Durante el embarazo el útero recibe, retiene y nutre
la mórula, fase avanzada del cigoto que proviene de la Trompa de
Falopio del mismo lado; una vez implantado en el endometrio, el feto aumenta su
tamaño, diferencia sus tejidos y finalmente, al cabo del periodo de gestación,
es expulsado durante el parto. El útero asemeja una pera invertida y aplanada;
la parte superior de forma triangular, constituye el cuerpo. La parte
inferior es el cuello o cérvix, un tubo alargado que conecta la
cavidad del útero con la vagina.
El endometrio uterino sufre una serie de modificaciones funcionales y
morfológicas muy rádicales, que se agrupan en tres fases sucesivas: fase
proliferativa, fase secretora y fase menstrual. Estos cambios están
sincronizados con los que le suceden al ovario y con los niveles fluctuantes de
las hormonas que regulan el ciclo menstrual.
A cada lado del cuerpo del útero, se desprenden las trompas de
Falopio, oviductos o salpinges. Son
conductos tubulares de doce centímetros de longitud, que comunican el útero con
los ovarios y permiten al óvulo alcanzar la cavidad uterina. Un extremo del
oviducto está junto al ovario, y se abre a la cavidad abdominal, y el otro hace
contacto con el útero. Los oviductos están recubiertos externamente por el
peritoneo. Una capa mucosa con pliegues longitudinales tapiza el interior.
Posee células ciliadas, cuyo movimiento impulsa al huevo en dirección del
útero, y células secretoras que liberan nutrientes para el huevo. Cada trompa uterina
comprende los segmentos intersticial, el istmo, la ampolla y el infundíbulo. El
borde libre del infundíbulo sobre la cavidad abdominal presenta la fimbrias,
prolongaciones a manera de escobilla, que alcanzan el ovario, que recuperan y
dirigen el óvulo hacia el siguiente segmento tubárico donde ocurre la
fertilización.
Los ovarios son dos órganos con forma de almendra, de 4 a
5 centímetros de diámetro, situados en la parte superior de la cavidad pélvica,
en una depresión de la pared lateral del abdomen, sostenidos por varios
ligamentos. En la región externa de cada ovario hay masas diminutas de células
llamadas folículos primarios; cada uno de éstos contiene un huevo
inmaduro. No menos de 20 folículos comienzan a desarrollarse al principio del
ciclo ovárico de 28 días; sin embargo, por lo general sólo un folículo alcanza
su desarrollo completo y los demás se degeneran. Alrededor de la mitad del
ciclo, el folículo ovárico maduro de Graaf que contiene un óvulo (huevo)
casi formado en su totalidad se alza de la superficie del ovario y libera el
huevo, en el proceso conocido como ovulación. Después de ésta, las células
foliculares se someten a un cambio estructural (luteinización) para
formar el cuerpo luteo. La principal función de los ovarios es pues la ovogénesis
o desarrollo y desprendimiento de un óvulo o gameto femenino haploide. Además,
los ovarios elaboran varias hormonas esteroides en diferentes estadios del
ciclo menstrual: los estrógenos y la progesterona.
Las glándulas
mamarias dentro de las mamas son órganos reproductores accesorios que
se especializan en producir leche después del embarazo. Las glándulas mamarias
son glándulas especializadas sudoríparas. En el inicio de la pubertad, las
hormonas ováricas estimulan el desarrollo de las glándulas mamarias y conductos
lactíferos. Durante el embarazo, el desarrollo glandular y dúctil posterior se
lleva a cabo bajo la influencia de la progesterona y estrógenos,
respectivamente. Algunas otras hormonas son necesarias en la preparación de las
glándulas mamarias para la producción de leche.
SISTEMA REPRODUCTOR MASCULINO.
El sistema genital masculino está integrado por los testículos -gónadas con función exocrina y endocrina-, un sistema de vías espermáticas que evacua
los espermatozoides (túbulos intratesticulares, conductos deferentes, conductos
eyaculadores), las glándulas anexas (próstata, vesículas seminales y
glándulas bulbouretrales) que facilitan la sobreviviencia de los
espermatozoides y un órgano copulador o
pene.
Fisiológicamente, el sistema
genital masculino sirve a la cópula o coito, la reproducción por tanto, la
producción de hormonas, indirectamente, a la excreción de orina, pues comparte
algunas estructuras anatómicas con el sistema urinario.
Los órganos sexuales masculinos se forman durante la etapa prenatal bajo
la influencia de la testosterona secretada por las gónadas (testículos).
Durante la pubertad los órganos sexuales secundarios maduran y llegan a ser
funcionales.
El escroto es la parte de la piel que se ha adaptado para
albergar los testículos, se sitúan posteriores al pene, los epidídimos y los
cordones espermáticos. Está constituido por varias capas de tejidos
superpuestos y vascularizados, que contribuyen con la regulación de la
temperatura local. La función principal del escroto es encerrar y proteger a
los testículos.
Los testículos son dos órganos ovaladas que se hallan
suspendidos dentro del escroto mediante los cordones espermáticos. Estos son
las gónadas masculinas y producen los espermatozoides (espermatogénesis) y el
líquido testicular; como función endocrina, liberan varias hormonas esteroides
masculinas, como la testosterona. Cada testículo es un órgano ovalado
blanquecino que mide alrededor de 4 cm. de longitud y 2.5 de diámetro. Dos capas
de tejidos o túnicas, cubren a los testículos. La túnica vaginal externa
es un saco delgado que se deriva del peritoneo durante el descenso prenatal de
los testículos al escroto. La túnica albugínea es una membrana fibrosa
resistente que cubre los testículos y que con sus prolongaciones internas los
divide en 250 a 300 lobulillos en forma de cuñas. En esta túnica se
encierra la sustancia testicular o estroma, responsable de las principales
funciones. El tabique del escroto separa cada testículo en sus propios
compartimientos. Los testículos producen espermatozoides y andrógenos; estos últimos regulan la
espermatogénesis y el desarrollo y funcionamiento de los órganos sexuales
secundarios.
El descenso de los testículos hacia el escroto comienza durante la
semana 28 del desarrollo prenatal y normalmente se completa en la semana 29.
Cuando durante el nacimiento uno o ambos testículos no se encuentran en el
escroto, criptorquidia, el descenso podría inducirse con la
administración de ciertas hormonas. En caso de falla de este procedimiento, es
necesario realizar cirugía, por lo general antes de los cinco años de edad. El
fracaso en la corrección de este trastorno puede dar lugar a la esterilidad,
tumores en testículos
La estructura interna del
testículo es comparable con el corte transversal de una naranja, ya que la
túnica albugínea envía tabiques al interior del estroma, dividiéndole en 200 a
300 lobulillos de forma piramidal. Cada lobulillo contiene uno a cuatro túbulos
seminiferos de curso tortuoso, estructuras recubiertas internamente por un
epitelio seminífero del cual se diferencian los espermatozoides
(espermatogénesis) a partir de las células proliferantes conocidas como espermátides.
Entre las sinuosidades de los túbulos discurren vasos capilares y linfáticos y
se hallan ciertas células secretoras conocidas como células intersticiales
de Leydig, que se encargan de sintetizar la testosterona y otras hormonas
esteroides masculinas.
Las vías espermáticas se inician en el nivel estromal de
los testículos. Los túbulos rectos son la porción final de los túbulos
seminíferos que no posee un epitelio con células espermatogénicas, originan un
laberinto de conductos con células ciliadas que finaliza en 12 a 20 conductos
llamados conductos deferentes. Éstos perforan la túnica albugínea
y convergen para formar un conducto único, el epidídimo. Éste
constituye la parte del conducto excretor del esperma que se localiza dentro
del testículo y posee una delgada capa de músculo liso cuya contracción hace
progresar los espermatozoides por el conducto. Se suele dividir las porciones
del epidídimo en cabeza, cuerpo y cola, bastante enrollados entre sí y con una
longitud de siete metros. Durante su paso por el epidídimo los espermatozoides
maduran y sufren cambios en su membrana celular, además de que adquieren una
movilidad muy amplia. En la cola se almacenan temporalmente los espermatozoides
los cuales se ven proyectados hacia los siguientes elementos tubáricos, por
fuertes contracciones del músculo liso, en la eyaculación. Este estímulo está gobernado
por el sistema nervioso simpático. El conducto deferente es la
prolongación del epidídimo que atraviesa la cavidad pélvica y termina en la
próstata. Allí se une con el conducto excretor de
la vesícula seminal y juntos forman el conducto eyaculador que
desemboca en la uretra. El conducto eyaculador es corto, estrecho
y está localizado dentro de la próstata. La uretra peneana es el segmento que
comparte el aparato reproductor masculino y urinario.
El espermatozoide maduro, gámeto masculino o célula
de semen es una célula en forma de renacuajo microscópico, con alrededor de
60um de longitud, que consta de cabeza ovalada, un cuerpo cilíndrico y una cola
alargada.
La próstata es una glándula exocrina que rodea el cuello
de la vejiga y la porción proximal de la uretra del hombre. Su funcionamiento
está bajo el control de las hormonas sexuales masculinas. Produce un líquido
incoloro rico en ácido cítrico, fosfatasa alcalina y fibrolisina, que
constituyen un vehículo de transporte fluido para los espermatozoides y dan
volumen al eyaculado; además es indispensable para la erección normal del pene.
El tamaño de la próstata puede aumentar bastante después de los 50 años,
produciendo compresión sobre la uretra y haciendo difícil el paso de la orina.
Con frecuencia este crecimiento es de carácter cancerígeno, por lo cual debe
ser removida por medios quirúrgicos (prostatectomía).
Las vesículas seminales son dos estructuras tubulares
situadas entre la vejiga urinaria y el recto. Se unen con los conductos eyaculadores
mediante conductos que desembocan en la porción de la uretra que atraviesa la
próstata. Funcionan como reservorio del semen y producen una secreción
amarillenta y viscosa, rica en fructuosa, que sirve de vehículo para los
espermatozoides. Su actividad está regulada por loa andrógenos.
Las glándulas bulbouretrales o de Cooper,
son dos pequeños órganos secretorios que producen una secreción mucoide y
transparente que lubrica el pene durante la excitación sexual precoital y apoya
la eyaculación. Están situadas en la porción proximal del pene donde drenan
mediante conductos la uretra.
El pene tiene la doble función de albergar la uretra
masculina y servir como órgano para la cópula. Está constituido por los cuerpos
cavernosos situados dorsolateralmente, y por el cuerpo esponjoso que rodea la
uretra y termina en una posición distal agrandada que es el glande. La piel que
lo cubre es laxa lo que le confiere elasticidad, excepto en el glande, donde
está firmemente adherida. La erección se produce por el acceso de la sangre a
los espacios de los cuerpos cavernosos, desde capilares de la trabéculas y de
arteriolas, que se abren directamente en las cavernas. El mecanismo de la
erección obedece a un conjunto complejo de estímulos de orden síquico-ambiental
y nervioso-automático. El pene está inervado por los nervios raquídeos,
simpáticos y parasimpáticos. Hay una gran cantidad de terminaciones sensoriales
aferentes. La inervación motora llega hasta las trabéculas y los pequeños vasos
sanguíneos. La doble inervación asegura el mantenimiento de la erección y la
presentación de la eyaculación y el orgasmo
FISIOLOGÍA REPRODUCTIVA DE LA MUJER
La mujer sexualmente madura, despliega su función reproductiva como
consecuencia de la interacción de cuatro procesos concurrentes: al ciclo
endometrial y la menstruación.
Durante los primeros años de su vida, los ovarios de las niñas mantienen
una actividad mínima; los mayores cambios se relacionan con el crecimiento de
la masa ovárica mediante mitosis. El inicio de la fase reproductiva fértil
depende de la inactivación de un mecanismo de inhibición neurológico sobre el
factor de liberación hipotalámico de gonadotrofinas (GnRF) que no permite la
liberación de las gonadotrofinas FSH y LH en la niñez. No se conoce la
naturaleza de los estímulos que levantan esta restricción en la adolescencia.
Estímulos graduales del hipotálamo sobre la hipófisis dan lugar a la liberación
de la hormona folículoestimulante (FSH) la cual pone en marcha al ovario. Las
adolescentes entre los 9 y los 14 años, experimentan algunos eventos sucesivos
de desarrollo del sistema reproductivo: la telarquía, que
consiste en el desarrollo de las mamas, la pubarquía o la
aparición de vello en las axilas y el pubis y, finalmente, la menarquía
que trae la primera menstruación.
Los primeros ciclos no muestran una ovulación consistente, de manera que
son subfértiles. Posteriormente se regulariza la aparición de los ciclos
menstruales cada 28 a 30 días. En los humanos, el ciclo que permite la
liberación cíclica de un óvulo aproximadamente cada 28 días, se conoce como ciclo
menstrual.
Cada ciclo representa una serie de cambios que preparan a la mujer para
que desarrolle una gestación con éxito; de no ocurrir la gestación estos
cambios han de repetirse. La preparación para cada ciclo menstrual comienza en
el hipotálamo -donde un grupo pequeño de neuronas detecta los niveles de
estrógenos circulantes- y termina en un órgano efector, en este caso los
ovarios. Entre los 45 y 55 años, los ovarios dejan de responder a las gondotropinas,
su función endocrina declina y los ciclos regulares desaparecen; en última
instancia, el período de la menopausia o climaterio se debe al agotamiento de
la reserva de folículos primordiales en los ovarios. Al no verse sometidos a la
estimulación cíclica, los demás órganos reproductivos se atrofian.
CICLO OVÁRICO
La ovulación es el proceso culminante de una serie de cambios que
experimentan los gametos femeninos u óvulos dentro del ovario. Al nacer la niña
cuenta en sus dos ovarios con aproximadamente medio millón de óvulos, dispuestos
en estructuras denominadas folículos. En esta fase precoz se
denominan folículos primordiales. En la pubertad los folículos se
han reducido a aproximadamente 200,000; en la menopausia este número llega a
unos 8,300.
Durante la vida fértil de la mujer, sólo unos 400 folículos maduran lo
suficiente para convertirse en folículos maduros, aptos para ser fecundados o folículos
de De Graaf. El folículo de De Graaf es una estructura pluricelular de
unos 10 milímetros que encierra un óvulo. Se caracteriza por tener una cavidad
central o antro llena de líquido y una capa granulosa formada por
varias hileras de células esféricas o cúbicas que hace contacto con la célula
germinal se denomina corona radiada. La zona refringente que se
observa entre la corona y la célula germinal se denomina membrana pelúcida.
Por acción de las gonadotropinas, se induce la maduración simultánea de
varios folículos, los cuales crecen y se desarrollan, aunque sólo uno alcanza
el estado de folículo de De Graaf (eventualmente pueden madurar dos). Allí, el
óvulo se encuentra rodeado por un líquido que contiene estradiol, hormona
esteroide que prepara anticipadamente al útero para acoger un óvulo
fertilizado. El proceso de maduración tarda en promedio 14 días, al cabo de los
cuales el folículo maduro se rompe dejando en libertad al óvulo. El folículo
roto remanente se transforma en una estructura como cuerpo lúteo. El
ciclo ovárico se repite durante la vida reproductiva de la mujer con una periodicidad
de 28 días
LA OVULACION
La ovulación se refiere a la ruptura del folículo de De Graaf, con la
consecuente liberación del ovocito. Este evento se conoce también por el nombre
de dehiscencia. Tiene lugar hacia la mitad del ciclo ovárico (día 14).
Los estrógenos producidos por el folículo durante su maduración, inducen
indirectamente la producción de la hormona leutinizante (LH) por parte de la
adenohipófisis. La ovulación ocurre cuando las hormonas LH y FSH llegan a su
mayor nivel de concentración en la sangre, condición conocida como pico
ovulatorio. El ovocito expulsado sale rodeado por células de la capa del tejido
folícular. Morfológicamente, el huevo liberado aparece como una célula rica en
citoplasma con un núcleo central esférico.
Después de la ovulación, el folículo de De Graaf se colapsa y se inicia
la formación de una glándula endocrina conocida como cuerpo lúteo o amarillo,
que produce -por estimulación de la FSH y la LH-, una hormona llamada
progesterona. Ésta ayuda a mantener la gestación en caso de que tenga éxito la
implantación del embrión. En las mujeres el comportamiento habitual sufre
modificaciones destinadas a mantener condiciones adecuadas de gestación. La
progesterona también induce cambios en el útero. El cuerpo lúteo sigue en
proceso de evolución que dura en promedio 14 días, momento en que alcanza un
estado de madurez. Si el ovulo ha sido fecundado en las trompas de falopio, y
hay un embarazo en progreso, el cuerpo lúteo prolonga sus actividad, adopta el
nombre de cuerpo lúteo gravídico y mantiene la síntesis de progesterona hasta
el final del embarazo. En caso contrario, el miometrio recibirá un óvulo en
proceso de degeneración, lo cual induce la liberación de la prostaglandina en
la teca del ovario; así se destruye el cuerpo lúteo y cesa la producción de
progesterona. Su desaparición afecta el funcionamiento del útero e incide en el
hipotálamo, cuyas neuronas reconocerán que no se dio una gestación y comenzarán
un nuevo ciclo menstrual.
CICLO ENDOMETRIAL
La mayoría de los cambios que se suscitan por acción de la progesterona,
actúan sobre la capa más interna del útero conocida como endometrio. Este
epitelio crece, se llena de vasos sanguíneos y produce sustancias nutritivas
que suministran un ambiente propicio para el desarrollo del embrión en la
gestación. La mucosa que recubre la cavidad uterina o endometrio, sufre cambios
cíclicos relacionados con el ciclo ovárico. Durante el crecimiento del óvulo el
útero entra en una fase inicial o proliferativa en la que se desarrolla el
tejido y aumenta su vascularización; esta fase alcanza su máxima actividad en
la ovulación. El endometrio permanece en la condición anterior hasta el final
del desarrollo del cuerpo lúteo, en una fase que se denomina secretora, porque
se secretan nutrientes destinados al embrión. Si hay fecundación, éste se
implanta en el endometrio, el cual sirve de sustrato para el desarrollo del
feto. Si no hay embarazo, el endometrio entra en una tercera fase denominada
hemorrágica, durante la cual el endometrio se desprende parcialmente, dando
origen a la menstruación. El ciclo endometrial transcurre paralelamente al ciclo
ovárico y, por lo tanto tiene la misma duración promedio de 28 días.
MENSTRUACION
La hemorragia producida como consecuencia de la desintegración y
descamación de la capa funcional del endometrio, cuando no hay embarazo, se
denomina menstruación. Su evacuación hacia el exterior lo hace el útero a
través del cérvix y la vagina. Tras la menstruación, la capa basal del
endometrio queda intacta, lo que le permite sustentar la regeneración de la
mucosa endometrial. Durante la menstruación desciende radicalmente la
producción de estrógenos y de progesterona.
FISIOLOGÍA
REPRODUCTIVA DEL HOMBRE
El funcionamiento del aparato reproductor masculino se inicia con
la aparición en la adolescencia de los caracteres sexuales secundarios típicos
del hombre; estos anuncian la activación definitiva de los procesos de
formación de espermatozoides y la secreción endocrina de los andrógenos,
especialmente de la testosterona, por los testículos. La activación mencionada
se debe al estímulo ejercido por la gonadotropinas de la pituitaria anterior
que inducen la maduración del tejido testicular, por ponerlo en condiciones de
aportar espermatozoides fértiles.
CARACTERES SEXUALES
MASCULINOS SECUNDARIOS
Hay cambios notables en la configuración del cuerpo y en la conducta de
aquellos niños que han ingresado en su adolescencia. Los chicos se tornan más
agresivos y dispuestos hacia la acción, y su interés por el sexo femenino se
desarrolla. El pene crece en longitud y grosor y el escroto se pigmenta y se
vuelve rugoso. Todas las glándulas anexas aumentan su tamaño y empiezan a
secretar; los testículos se tornan muy activos: las células de Leydig liberan
de manera creciente testosterona, hormona que mantiene la permanencia de los
caracteres sexuales secundarios, fomenta la espermatogenesis y hace crecer el
cuerpo del muchacho. Los hombros y el tórax se ensanchan pues la musculatura
aumenta. La voz se engrosa y adquiere un timbre más grave porque la laringe se
agranda y las cuerdas locales aumentan en longitud y grosor. Aparece la barba y
el vello púbico en las áxilas, tórax, y alrededor del ano y la línea que
delimita la cara del cabello retrocede anterolateralmente descubriendo más la
frente.
SEMEN Y
EYACULACION
El semen es el líquido expulsado durante el orgasmo masculino, es
una mezcla de espermatozoides y secreciones diversas, provenientes de glándulas
anexas. El volumen del semen fluctúa entre2.5 y 6 centímetros cúbicos en la
eyaculación después de unos días de abstinencia sexual. El 95% de este volumen
lo aportan las glándulas anexas, la densidad de los espermatozoides es de unos
100 millones por centímetro cúbico y el recuento fluctúa entre 20 a 250
millones. Los hombres que sus cuentas son menores de 40 millones se consideran
estériles.
La eyaculación es consecuencia del establecimiento de un arco reflejo,
cuyo resultado es el movimiento desde el epidídimo hasta la uretra y su
propulsión hacia el exterior. Las neuronas sensoriales aferentes provienen del
glande y penetran a la médula espinal por los nervios pudendos.
Unos pocos cientos de espermatozoides logran llegar a la trompa uterina,
si ha concurrido alli un ovocito viable sólo un espermatozoide penetrará la
membrana celular del óvulo para fertilizarlo.
LA ERECCION
Durante el coito el pene debe permanecer turgente para facilitar la
transferencia apropiada de los espermatozoides al canal cervical de la mujer,
aproximándolos a su objetivo. La erección se inicia con la dilatación de las
arteriolas del pene, lo que lleva a los espacios o cavernas del cuerpo carnoso
el aumento de volumen, bloquea las venas e impide el retorno de la sangre,
prolongando la rigidez. Hay dos clases de estímulos complementarios que dan
lugar a una erección : por un lado los estímulos eróticos psíquicos se integran
en la corteza cerebral con recuerdos previos y patrones instintivos para emitir
una respuesta que desciende por haces de la médula hata los segmentos lumbares.
Allí también incurren los impulsos aferentes preganglionares que proceden de
los órganos genitales que viajan por los nervios pélvicos erectos e inducen la
vasodilatación de las arteriolas.
FUNCIONES
ENDOCRINAS DE LOS TESTICULOS
La testosterona, principal esteroide sexual masculino la sintetizan
grupos de células ubicadas en el estroma testicular que se denominan células
Leydig que es una hormona que promueve la espermatogenesis y tiene el efecto de
facilitar la deposición de calcio en los huesos y la formación de los músculos,
por lo tanto tiene un efecto anabólico. Su secreción está regulada por el eje
hipotálamo-hipófisis-testículo de la siguiente manera. El hipotálamo segrega el
factor de liberación para las gónadotropinas GRF el cual estimula la
adenohipófisis para que libere la hormona luteinizante LH. Además la prolactina
y la hormona foliculoestimulante FSH. Las células intersticiales de Leydig se
ven estimuladas por la ICSH en menor grano por la prolactina, para secretar los
andrógenos especialmente de la testosterona.
También produce la proteína ligadora de andrógenos que actúa en los
túbulos seminíferos ligándose a la testosterona para mantener la concentración
adecuada del andrógeno que permita la espermatogenesis.
FERTILIZACION
Comprende los siguientes procesos:
A)
MADURACION DE LOS ESPERMATOZOIDES EN EL EPIDIDIMO
Los espermatozoides
producidos en el testículo serán transportados desde este a través del
epidídimo hasta llegar al conducto deferente, no siendo el transporte la única
y fundamental función de este conducto, ya que en el se produce el proceso de
maduración de los espermatozoides. Durante este largo viaje los zooides
adquieren la potencialidad para fertilizar al ovocito, en ellos se producen
severos cambios funcionales, que incluyen la potencial motilidad sustentable en
el tiempo, la adquisición de motilidad progresiva para migración de largas
distancias y la eventual perdida de gota protoplasmática. La capacidad
funcional de las distintas células epiteliales del lumen del epidídimo y su
influencia en los procesos de maduración están mantenidas por los andrógenos
testiculares.
B)
CAPACITACIÓN DE LOS ESPERMATOZOIDES
Los espermatozoides
desarrollan la capacidad inicial para fertilizar él óvulo durante el transporte
a través del epidídimo, siendo necesario de un tiempo dentro del tracto
reproductor femenino para alcanzar la capacidad final de fertilizar él óvulo.
La capacitación y
la reacción acrosomal se consideran fenómenos distintos (Austin and Bedford),
la capacitación e una serie de cambios que hacen que los
espermatozoides sean
capases de experimentar la reacción acrosomal.
La reacción
acrosomal es un fenómeno que ocurre naturalmente a través del reino animal. El
proceso de capacitación ocurre dentro del tracto reproductivo de la hembra y
depende el lugar en donde sea depositado el semen en la copula, así en las
especies donde el semen es depositado en la vagina (coneja y humano), la capacitación
se realiza en la cérvix y el moco cervical. En la cerda es semen es depositado
dentro de la cervix, pero por el gran volumen del eyaculado este pasa
directamente al útero, siendo el principal sitio de capacitación espermática el
oviducto. La secuencia de sucesos relacionados con la pérdida de colesterol de
la superficie del espermatozoide, alteración de aminoglucosas, y cambios
iónicos suceden a través del oviducto.
Estos cambios en presencia de calcio dan el medio
ambiente apropiado para la activación cromosomal, se liberan enzimas líticas
como la hialuronidasa, los cambios fundamentales se producen cuando el esperma
toma contacto con las células de la granulosa del cumulus. Así la capacitación
puede llevar a la "REACCION ACROSOMAL" o de "VESICULACION"
para permitir que penetre en las células de la granulosa y la zona pellucida.
Esta enzima permite que atraviese el grupo celular del cumulus que rodea al
óvulo, al despolimerizar la matriz acido-proteico-hialurónica.
Esta fragmentación temprana se debe a cambios autolíticos de iones de bicarbonato en el oviducto, de la actividad ciliar y muscular del oviducto y a la hialuronidasa o quizás otras enzimas si hay espermatozoides presentes.
Según Bedford y
Austín, antes de que el espermatozoide pueda penetrar en la zona pellucida
pierde el capuchón acrosómico y la membrana plasmática, con lo cual queda
expuesto el perforatorio y la membrana acrosómica interna. La tripsina junto
con la hialuronidasa producen un túnel oblicuo de la zona proteínica, hacia el
espacio perivitelino.
Cuando entran en
contacto la membrana plasmática de la cabeza espermática y la membrana
vitelina, las dos estructuras se unen y todo el espermatozoide se incorpora al
citoplasma del óvulo.
C)
MADURACION DE LOS OVOCITOS
Cuando el espermatozoide toma contacto con la membrana
vitelina en la mayoría de las especies domesticas se reanuda la maduración del
óvulo por meiosis, con la expulsión del cuerpo polar secundario, no se conoce
la causa de esta "activación" ovular, pero va seguida por la
formación del pronúcleo.
D)
PENETRACION ESPERMATICA A LOS OVOCITOS
Cuando el
espermatozoide toca la zona pellucida que rodea al ovocito, se une firmemente y
comienza a introducirse en la misma con la ayuda de las enzimas, que guardan
relación con la cabeza.
Cuando el espermatozoide comienza a introducirse en el
ovocito, su membrana plasmática se fusiona con la de este, y queda afuera sobre
la superficie del ovocito.
La permeabilidad de la zona pellucida se modifica en
ese instante impidiendo la entrada de mas de un espermatozoide, este fenómeno
se llama "reacción de zona".
E) FUSION
ESPERMATICA/OOCITO
En cuanto el
espermatozoide entra en el ovocito, este termina su segunda división de
maduración y los cromosomas se disponen en un núcleo vesicular llamado
pronúcleo femenino. El ooplasma se contrae y se advierte el espacio
perivitelino entre el ovocito y la zona pellucida. Mientras tanto, el
espermatozoide adelanta hasta situarse adyacente al pronúcleo femenino, el
núcleo del espermatozoide aumenta de volumen y forma el pronúcleo masculino,
idéntico morfologicamente al femenino. La cola se desprende de la cabeza y
experimenta degeneración.
F)
ACTIVACION DEL HUEVO
Antes de que ocurra
fusión de los pronúcleos masculino y femenino, cada uno de ellos duplica el
DNA. Inmediatamente después, los cromosomas se organizan en el huso, y los
cromosomas maternos y paternos se hienden longitudinalmente por el centrómero,
al igual que ocurre en la división mitótica normal, las mitades resultantes se
separan al azar y se desplazan hacia los polos opuestos, lo cual brinda a cada
célula del cigoto él numero normal de cromosomas y la cantidad normal de DNA
(2n). Cuando los cromosomas se desplazan hacia los polos opuestos, aparece un
surco profundo en la superficie de la célula, que gradualmente divide al
citoplasma en dos porciones.
EL EMBARAZO
Luego de la fertilización, el cigoto sufre una mitosis durante su
descenso de casi tres días desde la trompa hasta la cavidad uterina. El
blastocisto en desarrollo permanece ahí durante otros tres días antes de su
implantación en el endometrio. Un embarazo ectópico ocurre cuando el
blastocisto se implanta en un lugar distinto de la cavidad uterina, el sitio ectópico
es la trompa uterina; entonces se puede denominar embarazo tubular. Otros
sitios ectópicos son el cuello uterino, y los revestimientos de las vísceras
abdominales. El embarazo ectópico constituye un riesgo grave para la salud de
la mejor y cuando no ocurre un aborto natural normalmente se realiza un aborto
terapéutico. El trabajo de parto y el parto constituyen la culminación de la
gestación este trabajo incluye una secuencia de acontecimientos físicos y
sicológicos. Su inicio está marcado por contracciones rítmicas y forzadas del
miometrio uterino. En el trabajo de parto verdadero los dolores por
contracciones uterinas se presentan en intervalos regulares y se intensifican y
acortan en tiempo entre cada contracción. Esto se acompaña de la dilatación cervical
así como de exudado de moco con sangre por el canal cervical y fuera de la
vagina. En
las glándulas mamarias la prolactina se inhibe durante el embarazo por las
concentraciones altas de progesterona y estrógenos, sin embargo después del
parto los estrógenos y la progesterona disminuyen y se desbloquea la secreción
de prolactina, estimulando la producción de leche. Amamantar estimula el pezón
y la areola enviando un impulso sensorial a través de la médula espinal al
hipotálamo, lo cual libera oxitocina; ésta, a su vez, estimula la contracción
de las células miopiteliales, lo cual causa la expulsión o descenso de leche.Aquí van los anuncios









Comentarios