REPRODUCIÓN


INTRODUCCIÓN.

La reproducción junto con la nutrición y relación constituyen funciones íntimamente ligadas al concepto de ser vivo. Para que las especie se perpetúen es necesario que se formen nuevos individuos. La reproducción permite la subsistencia de la especie a través del tiempo mientras que la nutrición y funciones de relación la subsistencia del individuo.

En muchas plantas y animales, inferiores la reproducción tiene lugar a partir de un solo individuo, mediante diferentes mecanismos, es la reproducción asexual.

En los seres superiores se precisa la colaboración de dos individuos pertenecientes a diferentes sexos, uno masculino y otro femenino. Este tipo de reproducción implica la participación de células especiales denominados gametos generados por cada individuo. Este tipo toma el nombre de reproducción sexual.

Cuando un individuo presenta ambos órganos reproductores (masculino y femenino), se dice que es monoico (hermafrodita), pero si cada individuo tiene un solo tipo de órgano reproductor, se dice que es dioico.

REPRODUCCIÓN ASEXUAL Y SEXUAL.



A.     Es llamada también reproducción vegetativa. Se da sólo en animales cuyas células no están muy diferenciadas, tales como esponjas, hidras, planarias, lombrices de tierra y estrellas de mar.
El proceso de reproducción asexual tiene la ventaja de incrementar el número de individuos, sin necesidad de células gaméticas especializadas. Pero la desventaja de que todos los descendientes son genéticamente idénticos al organismo y por lo tanto no hay variabilidad de una generación a otra.
La reproducción asexual se puede realizar por gemación (en hidras), gemulación (en esponjas) fragmentación (en planarias) o estrobilación (en malaguas).

B.     REPRODUCCIÓN ASEXUAL.
C.    REPRODUCCIÓN SEXUAL
La reproducción sexual implica la participación de células reproductoras o gametos, que frecuentemente son producidos en los órganos sexuales o gónadas. Existen por tanto gónadas masculinas llamadas testículos y gónadas femeninas u ovarios. Los espermatozoides se desplazan en el seno de un líquido producido por el macho que recibe el nombre de esperma o semen; en muchos artrópodos los espermatozoides carecen de flagelos, por lo que son inmóviles; y por el contrario algunos gusanos tienen espermatozoides con dos flagelos.

Los óvulos son siempre células inmóviles de gran tamaño, debido a la acumulación de sustancias de reservas. La producción de ovocitos disminuye a lo largo de la escala evolutiva animal; algunos ponen millones de óvulos cada año, mientras que otros no pasan de algunas docenas como máximo. En realidad esta diferencia es un mecanismo para compensar los riesgos de desaparición de los ejemplares recién nacidos y esta en relación inversa al cuidado de las crías por parte de progenitores. Si los padres protegen a la cría, en sus primeros estadios de vida la producción de huevos (ovocitos) será menor, comparada con los huevos que produce un progenitor que no cuide a sus crías.

FECUNDACIÓN

Proceso biológico en el cual se unen ambos gametos para dar lugar a la formación de un cigote. Cuando la fecundación se realiza fuera del organismo, se denomina fecundación externa y si se lleva a cabo en el interior de las vías genitales de la hembra se denomina fecundación interna, cuando hay intercambio de gametos como monoicos insuficientes, la fecundación es cruzada. Para la fecundación interna es necesaria la presencia de órgano copulador en los machos, o la liberación por parte de éstos, de paquetes de espermatozoides denominado espermatóforo (portador de gametos).

REPRODUCCIÓN EN INVERTEBRADOS.

a.     En hydras la reproducción asexual es mediante gemación, sexualmente son organismos hermafroditas con fecundación interna y cruzada. En malaguas existe la metagénesis (alternancia de generaciones sexuales y asexual es), la reproducción asexual es por estrobilación, en la cual el estadío pólipo o sésil sufre segmentaciones transversales originando nuevos individuos que representan el estadío medusa, el cual es móvil debido a la presencia de tentáculos. Las medusas son dioicos (con sexo separado), las cuales presenta gónadas simples sin conductos sexuales; la fecundación es externa y el huevo o cigote formado en el agua se desarrolla, originando una larva llamada plánula, la cual se adhiere a las rocas y origina un estadío de pólipo, reiniciándose el ciclo reproductivo.

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b.     Celentéreos. La reproducción asexual en las tenias es por estrobilación, el estróbilo se alarga y divide formando los proglótides. Sexual mente los proglótides son hermafroditas (poseen ovario y testículo). En los proglótides jóvenes, los testículos son funcionales, y en los maduros, son activos los ovarios. Poseen autofecundación, formándose huevos que son liberados cuando se desprenden los proglótides.
En las planarias la reproducción asexual es por fragmentación corporal y posterior regeneración.
Sexualmente son hermafroditas con inseminación reciproca para lo cual poseen un órgano copulador llamado pene.
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c.     Plathelmintos. En los nematelmintos, la reproducción es exclusivamente sexual y los sexos están separados. Presentan dimorfismo sexual, los machos suelen ser más pequeños que las hembras. Después de la fecundación, el huevo se recubre de una cáscara. Una hembra grande, puede poner 20000 huevos en un sólo día, por eso no es sorprendente que estén infectadas en áreas rurales un gran número de personas. Se contrae Ascaris lumbricoides al tragar huevos, normalmente desarrollados en el suelo, sobre la vegetación contaminada con agua residuales.

d.     Nemátodos. Sexualmente los anélidos oligoquetos como la lombriz de tierra son hermafroditas insuficientes, con testículo y ovario a la vez, en diferentes segmentos corporales.
Durante el apareamiento y cópula que ocurre durante las noches cálidas y húmedas, la inseminación es recíproca, para lo cual ambos individuos hermafroditas, dilatan su clitelio y se envuelven en un capullo; posteriormente ambos individuos se separan y salen de su capullo dejando en su interior los óvulos fecundados que se desarrollarán en el interior hasta formar individuos jóvenes; este capullo toma el nombre de ooteca o cocones
 
e.    Anélidos. Carecen de reproducción asexual. Poseen dimorfismo sexual. En los insectos el macho posee 2 testículos, un órgano copulador llamado edeago y en algunos casos, estructuras para la sujeción de la hembra.
En la hembra existen 2 ovarios, oviducto, vagina y una espermateca para el almacenamiento de espermatozoides.
Luego de la cópula los espermatozoides fecundan los ovocitos y se forman huevos. El desarrollo posterior implica varias etapas (metamorfosis) hasta el adulto, en algunos insectos.

f.      Artrópodos.
g.     Moluscos. 
Carecen de reproducción asexual. Los cefalópodos (pulpos y calamares) y pelecípodos (choros, conchas de abanico) son dioicos. Es característica de los cefalópodos la formación de un espermatóforo que es colocado por el macho en la vagina de la hembra para su fecundación interna. En pelecípodos, la fecundación es externa.
Los moluscos gasterópodos son hermafroditas insuficientes, es decir se necesita un par de organismos para realizar el acto sexual (con cópula); estos hermafroditas además son protándricos, es decir, la gónada (ovotestes) produce espermatozoides en los jóvenes, y óvulos en los adultos.
Durante la cópula ocurre una inseminación recíproca y los espermatozoides son almacenados por cada caracol en una espermateca con la cual posteriormente fecundan sus ovocitos, es decir, son ovíparos.

REPRODUCCIÓN EN VERTEBRADOS.

a.     La gran mayoría de peces son dioicos con fecundación externa y desarrollo externo de los huevos y del embrión (ovíparos).
La mayoría de los peces desovan en determinadas momentos y estaciones. En algunos condrictios hay sexos separados, gónadas pares; los conductores de las gónadas se abren en la cloaca, la fecundación es interna.
Los conductos de Wolff llevan el esperma procedente de las gónadas del macho, que utiliza un oviducto conduce los óvulos desde el ovario. Los huevos fecundados son incubados en el ovisaco.

b.     Peces. Los machos presentan dos testículos con sus respectivos conductos deferentes que desembocan, en los conductos mesonéfricos de función urogenital, es decir actúan como conductos urinarios (transportan orina) y como conductos seminales (transportan espermatozoides) que desembocan en la cloaca. El órgano de Bidder está presente en Anuros.Las hembras presentan dos ovarios y dos oviductos largos y contorneados que desembocan en la cloaca. Las paredes internas de los oviductos producen la envoltura gelatinosa de los óvulos. Son ovíparos.
Debido a que los sapos y las ranas son ectotérmicos, se reproducen sólo durante las épocas más cálidas del año.
En la primavera los machos croan para llamar a sus hembras. Cuando sus huevos están maduros, las hembras entran en el agua y son sujetadas por los machos en un proceso que se denomina amplexo, que estimula para que la hembra libere sus huevos, el macho descarga ell1uido seminal que contiene espermatozoides sobre los huevos y de esta forma, los fecunda (fecundación externa).

c.     Anfibios. Los machos presentan dos testículos con sus respectivos conductos deferentes que desembocan en el urodeo de la cloaca. Las serpientes y saurios machos poseen un par de hemipenes, que son estructuras musculares que emergen de las cloacas.
      Los cocodrilos y quelonios poseen pene constituido por una masa muscular un canalículo central (carecen de uretra). Ambos tipos de órganos copuladores permiten el paso de espermatozoides. Las hembras poseen dos ovarios y dos oviductos que también desembocan en el urodeo de la cloaca. A nivel de los oviductos donde se lleva a cabo la fecundación existen engrosamientos glandulares encargados de la formación de las envolturas accesorias del huevo (albúmina ó clara, envoltura membranosa y cáscara calcárea).En la mayoría, los huevos fecundados y con cáscara son llevados al exterior para su incubación (ovíparos). Algunas serpientes incuban sus huevos en el interior del oviducto, donde eclosionan, liberando las crías (ovovivíparos).Los cocodrilos son ovíparos. Generalmente ponen de 20 a 25 huevos, custodiados por la hembra, que, cuando oye las voces de los jóvenes en el momento de la eclosión, responde abriendo el nido para permitirles escapar. Se conoce que en tortugas y cocodrilos la temperatura ambiental influye en la determinación del sexo.
d.     Reptiles. Los sexos son separados. Presentan dos testículos, con los conductos deferentes que desembocan en la cloaca. Las hembras sólo presentan un ovario y oviducto izquierdo. Antes de la descarga, el esperma es almacenado en la vesícula seminal (extremo dilatado del vaso deferente). Los testículos de las aves presentan gran desarrollo en la estación de cría, que pueden aumentar su tamaño hasta 300 veces. Los patos y gansos presentan pene. En las otras aves, se da la aposición cloacal. Los huevos son expulsados del ovario hasta el ostium (extremo expandido del oviducto). La fecundación tiene lugar en la porción superior del oviducto).
e.     Aves.

f.      Mamíferos. Son dioicos (sexos separados), órganos reproductores como pene, testículos (generalmente dentro de un escroto), ovarios, oviductos y vagina. Fecundación interna. Los huevos se desarrolla en un útero con unión placentaria (excepto en los monotremas). Presentan membranas fetales (amnios, corión, alantoides). Presentan:
·         Prototerios.- Los monotremas son ovíparos. Los huevos son transportados dentro de un saco abdominal (equidna) o incubados en un nido (ornitorrinco). El útero está conectado a la cloaca por un conducto urogenital
·         Metaterios.- Las crías nacen vivas (pero en estado fetal) y se dirigen a una bolsa (marsupio) que encierra a los pezones de donde se nutre. Es un proceso de adaptación frente a la inexistencia de placenta. Ejemplo: El canguro, zarigüeya, koala.
·         Euterios
.- La fecundación se realiza en los oviductos (trompas). El embrión madura en el útero. La placenta es un órgano que permite el intercambio de materiales feto-madre, pero no hay mezcla de
sangre.
REPRODUCCIÓN HUMANA
No existe ninguna definición sencilla de la vida. No es un concepto abstracto, puesto que no existe vida sino seres vivos. Para diferenciarlos de los objetos inanimados se debe recurrir a un conjunto de características que le son particulares, como presentar metabolismo, responder a estímulos, tener movimiento, reproducirse, crecer y desarrollarse, adaptarse y evolucionar. Además, los seres vivos se distinguen porque sus componentes están organizados simultáneamente en los niveles molecular, celular, organismo y poblacional.
Los seres vivos presentan una gran variedad de funciones que les permiten asegurar las condiciones propicias para perpetuarse. La habilidad para tomar la materia y la energía del medio para transformarlas y satisfacer sus necesidades, el movimiento, la capacidad de respuesta frente a los estímulos, el crecimiento, la reproducción y la adaptación, son funciones comunes a todos los seres vivos.
Una característica notable de los seres vivos es la producción de nuevas generaciones en virtud de su reproducción. Desde el punto de vista del individuo y de las células que lo forman, la supervivencia es lo más importante en su vida. Sin embargo, desde el punto de vista de las especies, la supervivencia del individuo no es importante a menos que este se reproduzca. Aun cuando los individuos de una especie vivieran durante siglos, la especie se extinguiría si no se reprodujeran algunos de sus individuos.
En el ser humano la capacidad de reproducción es sexual. Esta es una de las características biológicas que más ha incidido en el desempeño de la especie humana. Los aparatos reproductores masculino y femenino se especializan en producir descendencia con diversidad genética a través de la reproducción sexual, en la cual los genes de dos individuos de sexos opuestos se combinan al azar con cada nueva generación. La diversidad genética es la base de la selección natural; conforme las condiciones del medio se transforman por la evolución, los rasgos genéticos sobrevivientes de los individuos dentro de una población se propagarán.

LOS GAMETOS

El proceso reproductivo se inicia con la producción de las células que participan en la reproducción o gametos. Genéticamente, los gametos son células germinales o células sexuales, son células reproductoras funcionales. Los gametos de la mujer son los huevos y en los hombres son los espermatozoides. Los gametos son células haploides, cada una con un medio complemento (23 cromosomas individuales) del material genético. La fertilización de la célula del huevo el óvulo por la célula del semen un espermatozoide, produce una célula diploide normal, el cigoto, en el cual los cromosomas del óvulo se aparejan con aquéllos del espermatozoide, de esta manera, se realiza la diversidad genética.
El proceso por el cual las células de las gónadas u órganos reproductores primarios (ovarios y testículos) se transforman en gametos (óvulos o espermatozoides) se denomina genéricamente como gametogénesis. Esta se subdivide en dos tipos: la espermatogenesis es el proceso por el cual las células del semen se producen en los testículos del hombre. La ovogénesis es el proceso por el cual se producen óvulos en los ovarios de la mujer. Ambos procesos incluyen un tipo especial de división celular llamada meiosis.
En la oogénesis se forman los óvulos maduros a partir de la ovogonia o célula primitiva. Por su parte la espermatogénesis da lugar a la producción de espermatozoides a partir de las espermátides o gametos primitivos. En el hombre la gametogénesis tarda alrededor de 70 días y en la mujer 28.
El sistema reproductor se caracteriza por el desarrollo latente; es decir, sólo llega a ser funcional cuando se logra un cierto grado de crecimiento físico. El crecimiento corporal y el estímulo de la maduración reproductiva se regulan de manera hormonal. Aunque se forman durante la etapa prenatal, los órganos reproductores de ambos sexos se hallan desarrollados de manera incompleta y se mantienen así hasta la pubertad, durante la adolescencia temprana. La adolescencia es el periodo de crecimiento y desarrollo entre la niñez y la etapa adulta; comienza alrededor de los 10 años de edad en las mujeres y de los 12 en los varones. La mayoría de las personas alcanza su altura adulta y son físicamente maduros a los 20 años de edad.
 
La fertilización consiste en la fusión del material genético aportado por los gametos. La fecundación natural se inicia durante la cópula o coito, el acto o relación sexual, que es cuando el hombre deposita en la vagina el semen. El coito mantiene viable el espermatozoide eyaculado, es decir, la capacidad de fertilizar un óvulo. Cuando se expone al aire, el semen eyaculado se diseca y muere en pocos minutos; su descarga mediante el órgano copulatorio (el pene) en la vagina, durante el coito, mantienen el espermatozoide vivo hasta por 5 días.

Las Gónadas y Los Órganos Sexuales Secundarios
 
Las gónadas o los órganos sexuales primarios, son los testículos en el varón y los ovarios en la mujer. Las gónadas funcionan como glándulas mixtas en la medida en que producen ambas hormonas y gametos. Los órganos sexuales secundarios o accesorios son aquellas estructuras que maduran en la pubertad y que son esenciales en el cuidado y transporte de gametos. Las características sexuales secundarias son rasgos que se consideran de atracción sexual.
 
La pubertad es el periodo de desarrollo cuando los órganos logran ser funcionales debido al aumento de la liberación de hormonas sexuales, en el varón la testosterona y en la mujer el estradiol y otros estrógenos.
SISTEMA REPRODUCTOR FEMENINO.
Para su estudio, los órganos femeninos de la reproducción se clasifican en externos e internos. Los externos desempeñan su función durante el acto sexual, coito o cópula, en cambio los órganos internos se alojan en la pelvis; entre ellos están las gónadas donde se produce la gametogénesis, y otros órganos que ejercen sus funciones durante la fertilización, el desarrollo embrionario y la expulsión del feto.
Los órganos sexuales femeninos primarios o gónadas son los ovarios; los secundarios se desarrollan en la etapa prenatal como resultado de la ausencia de testículos y andrógenos. Durante la pubertad, los órganos sexuales secundarios maduran y comienzan su funcionamiento bajo la influencia de estrógenos secretados por los ovarios.

GENITALES EXTERNOS
Los órganos genitales externos incluyen las estructuras visibles desde el exterior, cuyo conjunto se puede denominar vulva. Se pueden diferenciar el monte de Venus, los labios mayores, los labios menores, el clítoris y el vestíbulo vaginal; adicionalmente están presentes algunas estructuras glandulares propias del vestíbulo.
El monte de Venus es la almohadilla grasa subcutánea que descansa sobre la cara anterior del pubis; se halla cubierto de vello distribuido en forma triangular. Desde esta prominencia parten los labios mayores, dos pliegues de tejido cutáneo graso cubiertos de piel, que se extienden hacia abajo hasta el perineo; estos están separados longitudinalmente por la hendidura pudenda y encierran y protegen otros órganos reproductores externos.
Los labios menores son dos pliegues de tejido cutáneo planos muy irrigados, que se juntan en el extremo superior de la vulva; estos son longitudinales y en posición medial a los labios mayores, son visibles al separar los labios mayores y no presentan vello. Los labios menores limitan el vestíbulo protegiendo las aberturas de la vagina y la uretra. Cada uno se divide en dos laminillas: las superiores se unen y forman el frenillo del clítoris y las inferiores se desvanecen en el prepucio femenino, un pliegue de tejido conectivo, que recubre el clítoris.
 
El clítoris es una estructura eréctil, pequeña y cilíndrica, situada en el extremo superior de la vulva. Es homologa del pene, del que se diferencia porque carece de cuerpo esponjoso y uretra. El cuerpo del clítoris está formado por dos columnas de tejido esponjoso (similares a los cuerpos cavernosos del pene) que se llenan de sangre bajo condiciones de excitación sexual y permite la erección. Su extremo libre o glande, tiene numerosas terminaciones nerviosas sensoriales, por lo que se considera una zona erógena de importancia para las mujeres que proporciona placer durante la estimulación sexual.
 
El vestíbulo es un área con forma elongada, que limita externamente con los labios menores, y se extiende desde el clítoris hasta la horquilla o comisura posterior de la vulva. Al vestíbulo concurren cuatro orificios: la uretra, la vagina y dos conductos situados a ambos lados del orificio vaginal. Éstos últimos segregan las glándulas de Bartholin, glándulas exocrinas epiteliales que producen una secreción mucosa lubricante durante la excitación previa al coito. El orificio uretral externo o meato urinario, es el extremo terminal del sistema urinario; está situado en la línea media del vestíbulo, por debajo del arco púbico y por encima del orificio vaginal.
El orificio vaginal ocupa la porción inferior del vestíbulo. Su tamaño y formas son variables; en algunas mujeres vírgenes se encuentra rodeado por el himen, una membrana de tejido conjuntivo, rica en fibras elásticas y colágenas, que cierra casi por completo el orificio vaginal. El himen presenta una abertura cuyo diámetro puede ser tan pequeño como la punta de un alfiler como tan grande que permita el paso de dos dedos. El himen puede tener forma de media luna, ser circular o presentar algunos orificios. Cuando se rasga el himen, debido al coito o a un traumatismo, se presenta una leve hemorragia cuya manifestación es variable.
GENITALES INTERNOS
Los órganos genitales internos son los ovarios, las trompas uterinas, el útero y la vágina, con sus correspondientes estructuras de soporte o ligamentos que los suspenden en la pared abdominal, dentro de la cavidad pélvica.
La vagina es un conducto fibromuscular, recubierto por una membrana mucosa resistente, que se extiende desde la vulva hacia el útero. En la cavidad abdominal ocupa el espacio que hay entre la vejiga urinaria y el recto. Es el órgano femenino del coito, pues recibe el pene erecto y el semen durante el coito. También sirve de conducto que evacua los restos de la mucosa uterina durante la menstruación. Su epitelio varía de manera leve como respuesta al estimulo estrogénico. Además es el canal a través del cual progresa el feto en el parto.
El útero es un órgano con una abundante capa muscular llamada miometrio; en su parte externa está recubierto por el peritoneo; encierra una cavidad interna recubierta por el endometrio, un tejido epitelial prosamente vascularizado. Durante el embarazo el útero recibe, retiene y nutre la mórula, fase avanzada del cigoto que proviene de la Trompa de Falopio del mismo lado; una vez implantado en el endometrio, el feto aumenta su tamaño, diferencia sus tejidos y finalmente, al cabo del periodo de gestación, es expulsado durante el parto. El útero asemeja una pera invertida y aplanada; la parte superior de forma triangular, constituye el cuerpo. La parte inferior es el cuello o cérvix, un tubo alargado que conecta la cavidad del útero con la vagina.
    El endometrio uterino sufre una serie de modificaciones funcionales y morfológicas muy rádicales, que se agrupan en tres fases sucesivas: fase proliferativa, fase secretora y fase menstrual. Estos cambios están sincronizados con los que le suceden al ovario y con los niveles fluctuantes de las hormonas que regulan el ciclo menstrual.

A cada lado del cuerpo del útero, se desprenden las trompas de Falopio, oviductos o salpinges. Son conductos tubulares de doce centímetros de longitud, que comunican el útero con los ovarios y permiten al óvulo alcanzar la cavidad uterina. Un extremo del oviducto está junto al ovario, y se abre a la cavidad abdominal, y el otro hace contacto con el útero. Los oviductos están recubiertos externamente por el peritoneo. Una capa mucosa con pliegues longitudinales tapiza el interior. Posee células ciliadas, cuyo movimiento impulsa al huevo en dirección del útero, y células secretoras que liberan nutrientes para el huevo. Cada trompa uterina comprende los segmentos intersticial, el istmo, la ampolla y el infundíbulo. El borde libre del infundíbulo sobre la cavidad abdominal presenta la fimbrias, prolongaciones a manera de escobilla, que alcanzan el ovario, que recuperan y dirigen el óvulo hacia el siguiente segmento tubárico donde ocurre la fertilización.
Los ovarios son dos órganos con forma de almendra, de 4 a 5 centímetros de diámetro, situados en la parte superior de la cavidad pélvica, en una depresión de la pared lateral del abdomen, sostenidos por varios ligamentos. En la región externa de cada ovario hay masas diminutas de células llamadas folículos primarios; cada uno de éstos contiene un huevo inmaduro. No menos de 20 folículos comienzan a desarrollarse al principio del ciclo ovárico de 28 días; sin embargo, por lo general sólo un folículo alcanza su desarrollo completo y los demás se degeneran. Alrededor de la mitad del ciclo, el folículo ovárico maduro de Graaf que contiene un óvulo (huevo) casi formado en su totalidad se alza de la superficie del ovario y libera el huevo, en el proceso conocido como ovulación. Después de ésta, las células foliculares se someten a un cambio estructural (luteinización) para formar el cuerpo luteo. La principal función de los ovarios es pues la ovogénesis o desarrollo y desprendimiento de un óvulo o gameto femenino haploide. Además, los ovarios elaboran varias hormonas esteroides en diferentes estadios del ciclo menstrual: los estrógenos y la progesterona.
         Las glándulas mamarias dentro de las mamas son órganos reproductores accesorios que se especializan en producir leche después del embarazo. Las glándulas mamarias son glándulas especializadas sudoríparas. En el inicio de la pubertad, las hormonas ováricas estimulan el desarrollo de las glándulas mamarias y conductos lactíferos. Durante el embarazo, el desarrollo glandular y dúctil posterior se lleva a cabo bajo la influencia de la progesterona y estrógenos, respectivamente. Algunas otras hormonas son necesarias en la preparación de las glándulas mamarias para la producción de leche.

SISTEMA REPRODUCTOR MASCULINO.

El sistema genital masculino está integrado por los testículos -gónadas con función exocrina y endocrina-, un sistema de vías espermáticas que evacua los espermatozoides (túbulos intratesticulares, conductos deferentes, conductos eyaculadores), las glándulas  anexas (próstata, vesículas seminales y glándulas bulbouretrales) que facilitan la sobreviviencia de los espermatozoides y un órgano copulador o pene.

 
Fisiológicamente, el sistema genital masculino sirve a la cópula o coito, la reproducción por tanto, la producción de hormonas, indirectamente, a la excreción de orina, pues comparte algunas estructuras anatómicas con el sistema urinario.
Los órganos sexuales masculinos se forman durante la etapa prenatal bajo la influencia de la testosterona secretada por las gónadas (testículos). Durante la pubertad los órganos sexuales secundarios maduran y llegan a ser funcionales.
El escroto es la parte de la piel que se ha adaptado para albergar los testículos, se sitúan posteriores al pene, los epidídimos y los cordones espermáticos. Está constituido por varias capas de tejidos superpuestos y vascularizados, que contribuyen con la regulación de la temperatura local. La función principal del escroto es encerrar y proteger a los testículos.
Los testículos son dos órganos ovaladas que se hallan suspendidos dentro del escroto mediante los cordones espermáticos. Estos son las gónadas masculinas y producen los espermatozoides (espermatogénesis) y el líquido testicular; como función endocrina, liberan varias hormonas esteroides masculinas, como la testosterona. Cada testículo es un órgano ovalado blanquecino que mide alrededor de 4 cm. de longitud y 2.5 de diámetro. Dos capas de tejidos o túnicas, cubren a los testículos. La túnica vaginal externa es un saco delgado que se deriva del peritoneo durante el descenso prenatal de los testículos al escroto. La túnica albugínea es una membrana fibrosa resistente que cubre los testículos y que con sus prolongaciones internas los divide en 250 a 300 lobulillos en forma de cuñas. En esta túnica se encierra la sustancia testicular o estroma, responsable de las principales funciones. El tabique del escroto separa cada testículo en sus propios compartimientos. Los testículos producen espermatozoides  y andrógenos; estos últimos regulan la espermatogénesis y el desarrollo y funcionamiento de los órganos sexuales secundarios.
El descenso de los testículos hacia el escroto comienza durante la semana 28 del desarrollo prenatal y normalmente se completa en la semana 29. Cuando durante el nacimiento uno o ambos testículos no se encuentran en el escroto, criptorquidia, el descenso podría inducirse con la administración de ciertas hormonas. En caso de falla de este procedimiento, es necesario realizar cirugía, por lo general antes de los cinco años de edad. El fracaso en la corrección de este trastorno puede dar lugar a la esterilidad, tumores en testículos
 La estructura interna del testículo es comparable con el corte transversal de una naranja, ya que la túnica albugínea envía tabiques al interior del estroma, dividiéndole en 200 a 300 lobulillos de forma piramidal. Cada lobulillo contiene uno a cuatro túbulos seminiferos de curso tortuoso, estructuras recubiertas internamente por un epitelio seminífero del cual se diferencian los espermatozoides (espermatogénesis) a partir de las células proliferantes conocidas como espermátides. Entre las sinuosidades de los túbulos discurren vasos capilares y linfáticos y se hallan ciertas células secretoras conocidas como células intersticiales de Leydig, que se encargan de sintetizar la testosterona y otras hormonas esteroides masculinas.
Las vías espermáticas se inician en el nivel estromal de los testículos. Los túbulos rectos son la porción final de los túbulos seminíferos que no posee un epitelio con células espermatogénicas, originan un laberinto de conductos con células ciliadas que finaliza en 12 a 20 conductos llamados conductos deferentes. Éstos perforan la túnica albugínea y convergen para formar un conducto único, el epidídimo. Éste constituye la parte del conducto excretor del esperma que se localiza dentro del testículo y posee una delgada capa de músculo liso cuya contracción hace progresar los espermatozoides por el conducto. Se suele dividir las porciones del epidídimo en cabeza, cuerpo y cola, bastante enrollados entre sí y con una longitud de siete metros. Durante su paso por el epidídimo los espermatozoides maduran y sufren cambios en su membrana celular, además de que adquieren una movilidad muy amplia. En la cola se almacenan temporalmente los espermatozoides los cuales se ven proyectados hacia los siguientes elementos tubáricos, por fuertes contracciones del músculo liso, en la eyaculación. Este estímulo está gobernado por el sistema nervioso simpático. El conducto deferente es la prolongación del epidídimo que atraviesa la cavidad pélvica y termina en la próstata. Allí se une con el conducto excretor de la vesícula seminal y juntos forman el conducto eyaculador que desemboca en la uretra. El conducto eyaculador es corto, estrecho y está localizado dentro de la próstata. La uretra peneana es el segmento que comparte el aparato reproductor masculino y urinario.
   
    El espermatozoide maduro, gámeto masculino o célula de semen es una célula en forma de renacuajo microscópico, con alrededor de 60um de longitud, que consta de cabeza ovalada, un cuerpo cilíndrico y una cola alargada.
La próstata es una glándula exocrina que rodea el cuello de la vejiga y la porción proximal de la uretra del hombre. Su funcionamiento está bajo el control de las hormonas sexuales masculinas. Produce un líquido incoloro rico en ácido cítrico, fosfatasa alcalina y fibrolisina, que constituyen un vehículo de transporte fluido para los espermatozoides y dan volumen al eyaculado; además es indispensable para la erección normal del pene. El tamaño de la próstata puede aumentar bastante después de los 50 años, produciendo compresión sobre la uretra y haciendo difícil el paso de la orina. Con frecuencia este crecimiento es de carácter cancerígeno, por lo cual debe ser removida por medios quirúrgicos (prostatectomía).
Las vesículas seminales son dos estructuras tubulares situadas entre la vejiga urinaria y el recto. Se unen con los conductos eyaculadores mediante conductos que desembocan en la porción de la uretra que atraviesa la próstata. Funcionan como reservorio del semen y producen una secreción amarillenta y viscosa, rica en fructuosa, que sirve de vehículo para los espermatozoides. Su actividad está regulada por loa andrógenos.
Las glándulas bulbouretrales o de Cooper, son dos pequeños órganos secretorios que producen una secreción mucoide y transparente que lubrica el pene durante la excitación sexual precoital y apoya la eyaculación. Están situadas en la porción proximal del pene donde drenan mediante conductos la uretra.
El pene tiene la doble función de albergar la uretra masculina y servir como órgano para la cópula. Está constituido por los cuerpos cavernosos situados dorsolateralmente, y por el cuerpo esponjoso que rodea la uretra y termina en una posición distal agrandada que es el glande. La piel que lo cubre es laxa lo que le confiere elasticidad, excepto en el glande, donde está firmemente adherida. La erección se produce por el acceso de la sangre a los espacios de los cuerpos cavernosos, desde capilares de la trabéculas y de arteriolas, que se abren directamente en las cavernas. El mecanismo de la erección obedece a un conjunto complejo de estímulos de orden síquico-ambiental y nervioso-automático. El pene está inervado por los nervios raquídeos, simpáticos y parasimpáticos. Hay una gran cantidad de terminaciones sensoriales aferentes. La inervación motora llega hasta las trabéculas y los pequeños vasos sanguíneos. La doble inervación asegura el mantenimiento de la erección y la presentación de la eyaculación y el orgasmo
 FISIOLOGÍA REPRODUCTIVA DE LA MUJER
La mujer sexualmente madura, despliega su función reproductiva como consecuencia de la interacción de cuatro procesos concurrentes: al ciclo endometrial y la menstruación.
    Durante los primeros años de su vida, los ovarios de las niñas mantienen una actividad mínima; los mayores cambios se relacionan con el crecimiento de la masa ovárica mediante mitosis. El inicio de la fase reproductiva fértil depende de la inactivación de un mecanismo de inhibición neurológico sobre el factor de liberación hipotalámico de gonadotrofinas (GnRF) que no permite la liberación de las gonadotrofinas FSH y LH en la niñez. No se conoce la naturaleza de los estímulos que levantan esta restricción en la adolescencia. Estímulos graduales del hipotálamo sobre la hipófisis dan lugar a la liberación de la hormona folículoestimulante (FSH) la cual pone en marcha al ovario. Las adolescentes entre los 9 y los 14 años, experimentan algunos eventos sucesivos de desarrollo del sistema reproductivo: la telarquía, que consiste en el desarrollo de las mamas, la pubarquía o la aparición de vello en las axilas y el pubis y, finalmente, la menarquía que trae la primera menstruación.
Los primeros ciclos no muestran una ovulación consistente, de manera que son subfértiles. Posteriormente se regulariza la aparición de los ciclos menstruales cada 28 a 30 días. En los humanos, el ciclo que permite la liberación cíclica de un óvulo aproximadamente cada 28 días, se conoce como ciclo menstrual.
Cada ciclo representa una serie de cambios que preparan a la mujer para que desarrolle una gestación con éxito; de no ocurrir la gestación estos cambios han de repetirse. La preparación para cada ciclo menstrual comienza en el hipotálamo -donde un grupo pequeño de neuronas detecta los niveles de estrógenos circulantes- y termina en un órgano efector, en este caso los ovarios. Entre los 45 y 55 años, los ovarios dejan de responder a las gondotropinas, su función endocrina declina y los ciclos regulares desaparecen; en última instancia, el período de la menopausia o climaterio se debe al agotamiento de la reserva de folículos primordiales en los ovarios. Al no verse sometidos a la estimulación cíclica, los demás órganos reproductivos se atrofian.
CICLO OVÁRICO
     
     La ovulación es el proceso culminante de una serie de cambios que experimentan los gametos femeninos u óvulos dentro del ovario. Al nacer la niña cuenta en sus dos ovarios con aproximadamente medio millón de óvulos, dispuestos en estructuras denominadas folículos. En esta fase precoz se denominan folículos primordiales. En la pubertad los folículos se han reducido a aproximadamente 200,000; en la menopausia este número llega a unos 8,300.
Durante la vida fértil de la mujer, sólo unos 400 folículos maduran lo suficiente para convertirse en folículos maduros, aptos para ser fecundados o folículos de De Graaf. El folículo de De Graaf es una estructura pluricelular de unos 10 milímetros que encierra un óvulo. Se caracteriza por tener una cavidad central o antro llena de líquido y una capa granulosa formada por varias hileras de células esféricas o cúbicas que hace contacto con la célula germinal se denomina corona radiada. La zona refringente que se observa entre la corona y la célula germinal se denomina membrana pelúcida.
Por acción de las gonadotropinas, se induce la maduración simultánea de varios folículos, los cuales crecen y se desarrollan, aunque sólo uno alcanza el estado de folículo de De Graaf (eventualmente pueden madurar dos). Allí, el óvulo se encuentra rodeado por un líquido que contiene estradiol, hormona esteroide que prepara anticipadamente al útero para acoger un óvulo fertilizado. El proceso de maduración tarda en promedio 14 días, al cabo de los cuales el folículo maduro se rompe dejando en libertad al óvulo. El folículo roto remanente se transforma en una estructura como cuerpo lúteo. El ciclo ovárico se repite durante la vida reproductiva de la mujer con una periodicidad de 28 días
LA OVULACION
La ovulación se refiere a la ruptura del folículo de De Graaf, con la consecuente liberación del ovocito. Este evento se conoce también por el nombre de dehiscencia. Tiene lugar hacia la mitad del ciclo ovárico (día 14). Los estrógenos producidos por el folículo durante su maduración, inducen indirectamente la producción de la hormona leutinizante (LH) por parte de la adenohipófisis. La ovulación ocurre cuando las hormonas LH y FSH llegan a su mayor nivel de concentración en la sangre, condición conocida como pico ovulatorio. El ovocito expulsado sale rodeado por células de la capa del tejido folícular. Morfológicamente, el huevo liberado aparece como una célula rica en citoplasma con un núcleo central esférico.
     Después de la ovulación, el folículo de De Graaf se colapsa y se inicia la formación de una glándula endocrina conocida como cuerpo lúteo o amarillo, que produce -por estimulación de la FSH y la LH-, una hormona llamada progesterona. Ésta ayuda a mantener la gestación en caso de que tenga éxito la implantación del embrión. En las mujeres el comportamiento habitual sufre modificaciones destinadas a mantener condiciones adecuadas de gestación. La progesterona también induce cambios en el útero. El cuerpo lúteo sigue en proceso de evolución que dura en promedio 14 días, momento en que alcanza un estado de madurez. Si el ovulo ha sido fecundado en las trompas de falopio, y hay un embarazo en progreso, el cuerpo lúteo prolonga sus actividad, adopta el nombre de cuerpo lúteo gravídico y mantiene la síntesis de progesterona hasta el final del embarazo. En caso contrario, el miometrio recibirá un óvulo en proceso de degeneración, lo cual induce la liberación de la prostaglandina en la teca del ovario; así se destruye el cuerpo lúteo y cesa la producción de progesterona. Su desaparición afecta el funcionamiento del útero e incide en el hipotálamo, cuyas neuronas reconocerán que no se dio una gestación y comenzarán un nuevo ciclo menstrual.
 CICLO ENDOMETRIAL
 
     La mayoría de los cambios que se suscitan por acción de la progesterona, actúan sobre la capa más interna del útero conocida como endometrio. Este epitelio crece, se llena de vasos sanguíneos y produce sustancias nutritivas que suministran un ambiente propicio para el desarrollo del embrión en la gestación. La mucosa que recubre la cavidad uterina o endometrio, sufre cambios cíclicos relacionados con el ciclo ovárico. Durante el crecimiento del óvulo el útero entra en una fase inicial o proliferativa en la que se desarrolla el tejido y aumenta su vascularización; esta fase alcanza su máxima actividad en la ovulación. El endometrio permanece en la condición anterior hasta el final del desarrollo del cuerpo lúteo, en una fase que se denomina secretora, porque se secretan nutrientes destinados al embrión. Si hay fecundación, éste se implanta en el endometrio, el cual sirve de sustrato para el desarrollo del feto. Si no hay embarazo, el endometrio entra en una tercera fase denominada hemorrágica, durante la cual el endometrio se desprende parcialmente, dando origen a la menstruación. El ciclo endometrial transcurre paralelamente al ciclo ovárico y, por lo tanto tiene la misma duración promedio de 28 días.
 
MENSTRUACION 
 
     La hemorragia producida como consecuencia de la desintegración y descamación de la capa funcional del endometrio, cuando no hay embarazo, se denomina menstruación. Su evacuación hacia el exterior lo hace el útero a través del cérvix y la vagina. Tras la menstruación, la capa basal del endometrio queda intacta, lo que le permite sustentar la regeneración de la mucosa endometrial. Durante la menstruación desciende radicalmente la producción de estrógenos y de progesterona.
 
 FISIOLOGÍA REPRODUCTIVA DEL HOMBRE
   
     El funcionamiento del aparato reproductor masculino se inicia con la aparición en la adolescencia de los caracteres sexuales secundarios típicos del hombre; estos anuncian la activación definitiva de los procesos de formación de espermatozoides y la secreción endocrina de los andrógenos, especialmente de la testosterona, por los testículos. La activación mencionada se debe al estímulo ejercido por la gonadotropinas de la pituitaria anterior que inducen la maduración del tejido testicular, por ponerlo en condiciones de aportar espermatozoides fértiles.
 CARACTERES SEXUALES MASCULINOS SECUNDARIOS
Hay cambios notables en la configuración del cuerpo y en la conducta de aquellos niños que han ingresado en su adolescencia. Los chicos se tornan más agresivos y dispuestos hacia la acción, y su interés por el sexo femenino se desarrolla. El pene crece en longitud y grosor y el escroto se pigmenta y se vuelve rugoso. Todas las glándulas anexas aumentan su tamaño y empiezan a secretar; los testículos se tornan muy activos: las células de Leydig liberan de manera creciente testosterona, hormona que mantiene la permanencia de los caracteres sexuales secundarios, fomenta la espermatogenesis y hace crecer el cuerpo del muchacho. Los hombros y el tórax se ensanchan pues la musculatura aumenta. La voz se engrosa y adquiere un timbre más grave porque la laringe se agranda y las cuerdas locales aumentan en longitud y grosor. Aparece la barba y el vello púbico en las áxilas, tórax, y alrededor del ano y la línea que delimita la cara del cabello retrocede anterolateralmente descubriendo más la frente.
 SEMEN Y EYACULACION
 El semen es el líquido expulsado durante el orgasmo masculino, es una mezcla de espermatozoides y secreciones diversas, provenientes de glándulas anexas. El volumen del semen fluctúa entre2.5 y 6 centímetros cúbicos en la eyaculación después de unos días de abstinencia sexual. El 95% de este volumen lo aportan las glándulas anexas, la densidad de los espermatozoides es de unos 100 millones por centímetro cúbico y el recuento fluctúa entre 20 a 250 millones. Los hombres que sus cuentas son menores de 40 millones se consideran estériles.
     La eyaculación es consecuencia del establecimiento de un arco reflejo, cuyo resultado es el movimiento desde el epidídimo hasta la uretra y su propulsión hacia el exterior. Las neuronas sensoriales aferentes provienen del glande y penetran a la médula espinal por los nervios pudendos. 
    Unos pocos cientos de espermatozoides logran llegar a la trompa uterina, si ha concurrido alli un ovocito viable sólo un espermatozoide penetrará la membrana celular del óvulo para fertilizarlo.
LA ERECCION
Durante el coito el pene debe permanecer turgente para facilitar la transferencia apropiada de los espermatozoides al canal cervical de la mujer, aproximándolos a su objetivo. La erección se inicia con la dilatación de las arteriolas del pene, lo que lleva a los espacios o cavernas del cuerpo carnoso el aumento de volumen, bloquea las venas e impide el retorno de la sangre, prolongando la rigidez. Hay dos clases de estímulos complementarios que dan lugar a una erección : por un lado los estímulos eróticos psíquicos se integran en la corteza cerebral con recuerdos previos y patrones instintivos para emitir una respuesta que desciende por haces de la médula hata los segmentos lumbares. Allí también incurren los impulsos aferentes preganglionares que proceden de los órganos genitales que viajan por los nervios pélvicos erectos e inducen la vasodilatación de las arteriolas.
FUNCIONES ENDOCRINAS DE LOS TESTICULOS
La testosterona, principal esteroide sexual masculino la sintetizan grupos de células ubicadas en el estroma testicular que se denominan células Leydig que es una hormona que promueve la espermatogenesis y tiene el efecto de facilitar la deposición de calcio en los huesos y la formación de los músculos, por lo tanto tiene un efecto anabólico. Su secreción está regulada por el eje hipotálamo-hipófisis-testículo de la siguiente manera. El hipotálamo segrega el factor de liberación para las gónadotropinas GRF el cual estimula la adenohipófisis para que libere la hormona luteinizante LH. Además la prolactina y la hormona foliculoestimulante FSH. Las células intersticiales de Leydig se ven estimuladas por la ICSH en menor grano por la prolactina, para secretar los andrógenos especialmente de la testosterona.
    También produce la proteína ligadora de andrógenos que actúa en los túbulos seminíferos ligándose a la testosterona para mantener la concentración adecuada del andrógeno que permita la espermatogenesis.
 FERTILIZACION
Comprende los siguientes procesos:
A) MADURACION DE LOS ESPERMATOZOIDES EN EL EPIDIDIMO
Los espermatozoides producidos en el testículo serán transportados desde este a través del epidídimo hasta llegar al conducto deferente, no siendo el transporte la única y fundamental función de este conducto, ya que en el se produce el proceso de maduración de los espermatozoides. Durante este largo viaje los zooides adquieren la potencialidad para fertilizar al ovocito, en ellos se producen severos cambios funcionales, que incluyen la potencial motilidad sustentable en el tiempo, la adquisición de motilidad progresiva para migración de largas distancias y la eventual perdida de gota protoplasmática. La capacidad funcional de las distintas células epiteliales del lumen del epidídimo y su influencia en los procesos de maduración están mantenidas por los andrógenos testiculares.
B) CAPACITACIÓN DE LOS ESPERMATOZOIDES
   
 
     Los espermatozoides desarrollan la capacidad inicial para fertilizar él óvulo durante el transporte a través del epidídimo, siendo necesario de un tiempo dentro del tracto reproductor femenino para alcanzar la capacidad final de fertilizar él óvulo.
    La capacitación y la reacción acrosomal se consideran fenómenos distintos (Austin and Bedford), la capacitación e una serie de cambios que hacen que los
espermatozoides sean capases de experimentar la reacción acrosomal.

    La reacción acrosomal es un fenómeno que ocurre naturalmente a través del reino animal. El proceso de capacitación ocurre dentro del tracto reproductivo de la hembra y depende el lugar en donde sea depositado el semen en la copula, así en las especies donde el semen es depositado en la vagina (coneja y humano), la capacitación se realiza en la cérvix y el moco cervical. En la cerda es semen es depositado dentro de la cervix, pero por el gran volumen del eyaculado este pasa directamente al útero, siendo el principal sitio de capacitación espermática el oviducto. La secuencia de sucesos relacionados con la pérdida de colesterol de la superficie del espermatozoide, alteración de aminoglucosas, y cambios iónicos suceden a través del oviducto.
      Estos cambios en presencia de calcio dan el medio ambiente apropiado para la activación cromosomal, se liberan enzimas líticas como la hialuronidasa, los cambios fundamentales se producen cuando el esperma toma contacto con las células de la granulosa del cumulus. Así la capacitación puede llevar a la "REACCION ACROSOMAL" o de "VESICULACION" para permitir que penetre en las células de la granulosa y la zona pellucida. Esta enzima permite que atraviese el grupo celular del cumulus que rodea al óvulo, al despolimerizar la matriz acido-proteico-hialurónica.

Esta fragmentación temprana se debe a cambios autolíticos de iones de bicarbonato en el oviducto, de la actividad ciliar y muscular del oviducto y a la hialuronidasa o quizás otras enzimas si hay espermatozoides presentes.
    Según Bedford y Austín, antes de que el espermatozoide pueda penetrar en la zona pellucida pierde el capuchón acrosómico y la membrana plasmática, con lo cual queda expuesto el perforatorio y la membrana acrosómica interna. La tripsina junto con la hialuronidasa producen un túnel oblicuo de la zona proteínica, hacia el espacio perivitelino.
    Cuando entran en contacto la membrana plasmática de la cabeza espermática y la membrana vitelina, las dos estructuras se unen y todo el espermatozoide se incorpora al citoplasma del óvulo.
C) MADURACION DE LOS OVOCITOS
Cuando el espermatozoide toma contacto con la membrana vitelina en la mayoría de las especies domesticas se reanuda la maduración del óvulo por meiosis, con la expulsión del cuerpo polar secundario, no se conoce la causa de esta "activación" ovular, pero va seguida por la formación del pronúcleo.
D) PENETRACION ESPERMATICA A LOS OVOCITOS
Cuando el espermatozoide toca la zona pellucida que rodea al ovocito, se une firmemente y comienza a introducirse en la misma con la ayuda de las enzimas, que guardan relación con la cabeza.
Cuando el espermatozoide comienza a introducirse en el ovocito, su membrana plasmática se fusiona con la de este, y queda afuera sobre la superficie del ovocito.
La permeabilidad de la zona pellucida se modifica en ese instante impidiendo la entrada de mas de un espermatozoide, este fenómeno se llama "reacción de zona".
E) FUSION ESPERMATICA/OOCITO
 
    En cuanto el espermatozoide entra en el ovocito, este termina su segunda división de maduración y los cromosomas se disponen en un núcleo vesicular llamado pronúcleo femenino. El ooplasma se contrae y se advierte el espacio perivitelino entre el ovocito y la zona pellucida. Mientras tanto, el espermatozoide adelanta hasta situarse adyacente al pronúcleo femenino, el núcleo del espermatozoide aumenta de volumen y forma el pronúcleo masculino, idéntico morfologicamente al femenino. La cola se desprende de la cabeza y experimenta degeneración.
F) ACTIVACION DEL HUEVO
 
    Antes de que ocurra fusión de los pronúcleos masculino y femenino, cada uno de ellos duplica el DNA. Inmediatamente después, los cromosomas se organizan en el huso, y los cromosomas maternos y paternos se hienden longitudinalmente por el centrómero, al igual que ocurre en la división mitótica normal, las mitades resultantes se separan al azar y se desplazan hacia los polos opuestos, lo cual brinda a cada célula del cigoto él numero normal de cromosomas y la cantidad normal de DNA (2n). Cuando los cromosomas se desplazan hacia los polos opuestos, aparece un surco profundo en la superficie de la célula, que gradualmente divide al citoplasma en dos porciones.
EL EMBARAZO
    
     Luego de la fertilización, el cigoto sufre una mitosis durante su descenso de casi tres días desde la trompa hasta la cavidad uterina. El blastocisto en desarrollo permanece ahí durante otros tres días antes de su implantación en el endometrio. Un embarazo ectópico ocurre cuando el blastocisto se implanta en un lugar distinto de la cavidad uterina, el sitio ectópico es la trompa uterina; entonces se puede denominar embarazo tubular. Otros sitios ectópicos son el cuello uterino, y los revestimientos de las vísceras abdominales. El embarazo ectópico constituye un riesgo grave para la salud de la mejor y cuando no ocurre un aborto natural normalmente se realiza un aborto terapéutico. El trabajo de parto y el parto constituyen la culminación de la gestación este trabajo incluye una secuencia de acontecimientos físicos y sicológicos. Su inicio está marcado por contracciones rítmicas y forzadas del miometrio uterino. En el trabajo de parto verdadero los dolores por contracciones uterinas se presentan en intervalos regulares y se intensifican y acortan en tiempo entre cada contracción. Esto se acompaña de la dilatación cervical así como de exudado de moco con sangre por el canal cervical y fuera de la vagina. En las glándulas mamarias la prolactina se inhibe durante el embarazo por las concentraciones altas de progesterona y estrógenos, sin embargo después del parto los estrógenos y la progesterona disminuyen y se desbloquea la secreción de prolactina, estimulando la producción de leche. Amamantar estimula el pezón y la areola enviando un impulso sensorial a través de la médula espinal al hipotálamo, lo cual libera oxitocina; ésta, a su vez, estimula la contracción de las células miopiteliales, lo cual causa la expulsión o descenso de leche.
 
 
 
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Acerca de mí

Roger Céspedes Esteban

Investigador Operativo · Data Analyst · Bloguero ocasional

Autor del libro “Métodos de solución y análisis de programación lineal”.

Apasionado por resolver problemas complejos y compartir conocimiento sobre optimización, análisis de datos y modelos matemáticos aplicados.

— Roger
zheard